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The Eyes of Darkness: El libro de 1981 que casi predijo el coronavirus, pero no, porque era una farsa, o algo así5 min read

19 marzo, 2020 4 min read

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The Eyes of Darkness: El libro de 1981 que casi predijo el coronavirus, pero no, porque era una farsa, o algo así5 min read

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En tiempos de crisis las fake news toman fuerza. Muchas veces no se suele verificar la información que se ve ante la falta de fuentes, o, quizás, la flojera o histeria colectiva nos gana. Algo así pasó con el viral que revivió un libro de hace aproximadamente 40 años con una dudosa predicción del brote de coronavirus.

The Eyes of Darkness, u Ojos de la oscuridad, es la novela de suspenso del escritor Dean Koontz, publicada en 1981. La obra fue viralizada en redes sociales, debido a que Koontz presentó en ella un virus que compartía ciertas características con la pandemia actual de COVID-19.

El libro sigue la historia de Christina Evans, quien envía a su hijo a una excursión de camping con un monitor que ya ha realizado dieciséis veces este viaje a las montañas sin problemas, pero esta vez no es así. Los campistas, el monitor y el conductor mueren sin explicación. Mientras la protagonista comienza a aceptar el hecho de que su hijo, Danny, está muerto, comienza a verse atacada por mensajes surgidos de la nada, como frases escritas en pizarras, palabras salidas de impresoras y otras «señales», que dicen que su hijo no está muerto. Junto con su nuevo amigo, Elliot Stryker, Christina se propone descubrir qué podría haber sucedido el día en que su hijo «murió».

Las similitudes entre el brote de una gran enfermedad existen. En la novela, el origen del virus se sitúa en un laboratorio militar chino en Wuhan, ciudad donde falleció la primera persona a causa del coronavirus en diciembre de 2019 y, hasta el momento, el foco actual de la pandemia.

El virus, llamado «Wuhan-400«, fue diseñado a partir de una cepa de más de 400 microorganismos creados de forma artificial. Este es considerado como el “arma perfecta” pues solo afecta a los humanos y no puede sobrevivir fuera del cuerpo ni en ambientes fríos por debajo de los 30° grados. Siendo, además, incluso peor que el ébola en África.

Ahora bien, esto alimentaría las teorías conspirativas de que la actual pandemia es una arma biológica generada por los chinos, más que una enfermedad causada por la gran irresponsabilidad de no cocer bien al pobre murciélago antes de chantárselo en un poco higiénico y para nada saludable mercado asiático.

Lo interesante, y que literalmente ayudó a que esto se masificara más y más, fue la viralización de una página adicional que aludía a que en el año 2020 se presentaría una enfermedad similar a la neumonía. O sea, el compañero coronavirus.

“Alrededor de 2020 una enfermedad grave similar a la neumonía se esparcirá por el planeta, atacará los pulmones y los bronquios y será resistente todos los tratamientos conocidos. Casi más desconcertante que la enfermedad en sí será el hecho de que se desvanecerá de pronto, tan velozmente como llegó, para atacar una vez más diez años más tarde, y entonces desaparecer completamente.”

No obstante, esta hüea si que es falsa. Falsa con todas sus letras. Na, impreciso más que falso.

La anterior cita pertenece a End Of Days: Predictions and prophecies about the end of the world (Fin de los días: predicciones y profecías sobre el fin del mundo), un libro que en 2008 publicó la autodenominada vidente estadounidense Sylvia Browne.

Ahora bien, volviendo a la novela de Koontz, no todo es taaan parecido a la realidad y mucho de ello tiene que ver con las ganas de la gente de joder un rato.

La tasa de aniquilación del Wuhan-400 es de un 100 por ciento y su efecto es la secreción de una toxina que come el tejido del cerebro, que destruye todas las funciones del cuerpo.

“Una vez infectadas, las personas no viven más de 24 horas. La mayoría muere en 12″.

El Covid-19, enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2, se cree que podría tener una tasa de mortalidad de un 2% o un poco más como máximo. Sus síntomas son fiebre, tos seca y dificultades respiratorias. Los casos graves, pertenecientes a la población de riesgo y pacientes con patologías previas, pueden verse afectados por una neumonía que lleve a la enfermedad respiratoria grave, la falla renal y la muerte. En menor medida, se puede presentar como un resfrío leve.

Como habíamos comentado anteriormente, en la novela se le compara con el ébola, el cual, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), su tasa de mortalidad promedio es aproximadamente del 50%. La del coronavirus fue cercana al 2% y el 4% dentro de Wuhan y del 0,7% fuera de Wuhan.

La incubación de Wuhan-400 es de “sólo cuatro horas”. La actual pandemia tarda entre uno y 14 días, con un promedio de cinco. Por algo estamos en la casita encerrados en una seudo cuarentena.

Y ahora, para dispersar la mítica de esta predicción, Wuhan-400 no es el nombre original del virus. La primera edición de The Eyes of Darkness se publicó en plena Guerra Fría, por lo que, como buen gringo, situó el origen del virus en la Unión Soviética. El microorganismo se llamaba «Gorki-400«, el arma «más importante y peligrosa» de la Madre RRRusia. Ante la caída del muro de Berlín, que llevó al fin de este conflicto, la edición final de 1989 terminó aludiendo a la ciudad china.

Igual Dean Koontz tuvo bueno ojo y le achuntó con el nombre del virus. No le quitemos mérito. Además, es el único escritor que llegó al número uno de la lista de best-sellers de The New York Times con 14 libros.

Vía: Reuters

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Estudiante de Periodismo ☺. Amante del anime, comida, películas y más weas ♥. Juego PS4 como un zángano culiao a veces.