El Infinito

Son House, un bluesman adelantado a su tiempo

19 octubre, 2015

Son House, un bluesman adelantado a su tiempo

Hace 27 años murió un hombre que tuvo una vida de miseria y pesadumbre, su nombre era Son House y lamentablemente no tuvo un reconocimiento por su tremendo legado musical durante su vida, por eso fue un adelantado a su tiempo. Después de su muerte sus discos comenzaron a venderse como pan caliente y recién ahí fue valorado como uno de los más grandes pioneros del blues.

Ahora te recomiendo (algo que yo siempre hago), ponerle play a los videos mientras lees la triste y visceral historia de este hombre del blues.

House, nació en Riverston a 3 kilómetros de Misissippi en 1902, y  desde pequeño trabajó duro recogiendo algodón, como chef de cocina, cargando maletas, como operario de tractor, como ganadero, entre otros. Su cercanía a la religión lo llevó a querer convertirse en un predicador bautista a los 15 años, incluso confesó que sintió una llamada divina para seguir a Dios. Sin embargo, pareciera que Dios quería que él se dedicara a hacer blues.

Aunque la religión se oponía a esta música del diablo, Son House, inspirado en conocidos pioneros del blues como Willie Wilson y Rubin Lacy, pronto dedicó su tiempo a practicar con una humilde guitarra, sus primeras pentatónicas.

Fue así como Son House se convirtió en un gran músico y hasta tuvo como discípulo a otra leyenda del blues, Robert Johnson, quien fue su mejor aprendiz.

Un poco antes de grabar sus primeras canciones, el músico pasó unos años en la cárcel de Parchman, acusado de cometer homicidio. En la canción Missisippi County Farm Blues’ confiesa haber asesinado a una mujer.

 

Comenzó a grabar en 1930 para la discográfica Paramount Records y para la Biblioteca del Congreso. Unos de sus temas más famosos es la autobiográfica  Preachin’ the blues, que habla de su dicotomía entre la vida del alcohol y la religión.

Oh, I’d-a had religion, Lord, this every day

Oh, I’d-a had religion, Lord, this every day

But the womens and whiskey, well, they would not set me free

Otros de los temas grabados fueron Dry Spell Blues y Clarksdale Moan. Tristemente el disco fue un fracaso de ventas, y estas canciones no fueron reconocidas hasta la muerte del músico, las que ayudaron a cimentar la leyenda de Son House.

Luego de su fracaso, en 1943 se muda a Nueva York, y más tarde abandona la música para dedicarse a trabajar como lo hizo de niño y desaparece de la escena.

Después de 20 años sin importarle a nadie la vida de Son House, un vocalista blanco se decide a buscar a la leyenda y le envió un telegrama que decía: “Si usted es el Son House que grabó para Paramount en los años 30 y para la Biblioteca del Congreso en los 40, por favor llame a cobro revertido a Memphis”.

A causa de esto, House devolvió la llamada y volvió a las pistas pero con un deteriorado estado físico. Estaba todo el tiempo en su casa, con temblores en las manos, ebrio y ya se le habían olvidado sus canciones. El mismo músico que lo encontró tuvo que volver a enseñarle a tocar sus propios temas.

En el 60’ volvió a los escenarios y esta vez con algo más de reconocimiento tocó en festivales en Nueva York y en París. Sin embargo la prosperidad no duró mucho y cayó nuevamente en el alcohol. Hasta que decidió retirarse para siempre.

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Son House falleció por un cáncer de laringe y posterior a su muerte sus discos comenzaron a venderse rápidamente. El músico debe haberse arrepentido de no seguir el rumbo de la religión, en el que habría tenido una mejor calidad de vida, pero todos los amantes de la música agradecemos el sacrificio que hizo este hombre al entregar su vida al blues, como Dios se lo pidió. Aunque no estamos muy seguros si en realidad fue el diablo, o ambos dos. De eso se trata la mística del blues.

 

Links: Lamusicaesmiamante

Periodista. Fundador de Plan9. Weón fome.
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