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Plan9 Review: ARQ (2016) una cinta original de Netflix

19 septiembre, 2016

Plan9 Review: ARQ (2016) una cinta original de Netflix

ARQ parte desde una premisa sencilla pero interesante. En el futuro, la humanidad estará en una guerra entre corporaciones. Es en este escenario que el ingeniero Renton (Robbie Amell) y la fugitiva Hannah (Rachael Taylor) son los responsables de salvaguardar el ARQ; una máquina que genera un bucle temporal que se repite justo en el momento en que son asediados por unos facinerosos, obligándolos a vivir, una y otra vez, el mismo día.

Dirigida y escrita por Tony Elliott, hombre con un par de guiones para series de tv y que debuta tras la cámara. ARQ es una película original de Netflix que a pesar de sus esfuerzos y su interesante idea principal, no pasa de ser una cinta entretenimiento olvidable.

Y no es por falta ni de ideas, ni de presupuesto. Es más bien por una inexperiencia de quien comanda el conjunto.

ARQ

ARQ es una cinta modesta. Con sólo una locación, y un puñado de actores, logran hacer una película que a nivel técnico, luce sobria, con ciertos matices azulados, negros y anaranjados como ya es tan común en la composición de colores de esta época. Esta decisión, aunque funciona y es acertada simplemente nos ofrece una película que no destaca.

Quizá ese es su gran pero. Teniendo todos los elementos necesarios para brindar una historia interesante, se queda pegada en la autocomplacencia de sus propias ideas, como si eso le bastara para aprobar.

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Y todos sabemos que no basta una buena idea, sino que también una ejecución que acompañe.

arq netflix

 

En gran parte la culpa la creo, que podemos achacarla hacia su inexperto director; Elliot acusa una falta de ritmo y manejo de la tensión en el tercio final, que termina minando toda idea interesante que pudieron logran armar en los primeros dos de la historia, volviendo ARQ francamente, y de forma imperdonable, aburrida.

Ahora, ojo, no digo que sea infumable, pero todo es tan más de lo mismo, que fácilmente puedes echarle una mirada a tu teléfono, responder un par de correos y volver a ver la película, sin perderte de nada.

No pido que exista un montaje frenético, tampoco soy de aquellos que piensa que existe algo así como “películas lentas”; pero si es evidente que las ideas presentadas no llevan una resolución acorde al ritmo narrativo presentado al inicio.

Esto le quita toda emoción a una idea, que en un inicio, y como decía, parecía en extremo interesante.

Las actuaciones a cargo de Ammel y Taylor si bien, cumplen, tampoco destacan. Posiblemente con una mejor performance se podría haber saltado los baches a punta de buenas actuaciones, pero todo el conjunto se siente tan regular, que finalmente terminó por dejar de captar mi atención. Los personajes terminan desdibujados en un conjunto que no termina por volver sólida su propuesta.

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Y es una pena, toda mi vida he pensado que las películas de este tiempo (bucles temporales) pueden ser desde geniales divertimentos (el episodio Monday de X Files por ejemplo o Edge of Tomorrow de Doug Liman), comedias (la soberbia Groundhog Day de Harold Ramis) o thrillers estupendos (como Code Source de Duncan Jones) siempre y cuando logren armar una historia que nos importe.

Lamentablemente, en ARQ, eso es precisamente lo que menos nos importa.

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Periodista. Fundador de Plan9. Weón fome.
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