El Infinito

OST: The Grand Budapest Hotel, las cuerdas del Lobby Boy

3 junio, 2015

author:

OST: The Grand Budapest Hotel, las cuerdas del Lobby Boy

Como todo lo de West Anderson, lo que se viene con The Grand Budapest Hotel es algo sobre lo que hay que preocuparse. Pero claramente no en el mal sentido, sino porque todos los amantes de la buena música deben escuchar esta maravilla (pero de pasada vean la película. Qué crimen más grande hacerse fan de un OST sin antes ver la película).

The Grand Budapest Hotel, o el Gran Hotel Budapest para los hispanoparlantes, es una comedia dirigida por el cineasta estadounidense Wes Anderson, la que le valió muchísimos premios incluyendo cuatro Oscar. Uno de ellos, a la Mejor Banda Sonora.

Screen-Shot-2013-10-17-at-1.10.31-PM

La historia es simple dentro de su complejidad. Monsieur Gustave H. (Ralph Fiennes), el conserje por excelencia del Gran Hotel Budapest se hace amigo de Zero Moustafa (Tony Revolori), un joven empleado que se convierte en su protegido. La trama comienza con el robo de una pintura renacentista de un incalculable valor y de cómo el conserje, en conjunto con su pupilo, se entrometen directamente con una familia adinerada para volver a recuperar el preciado objeto. Las peripecias son máximas, máximas al igual que los actores que participan en la película.

Porque -de hecho- fue el reparto de la película el que llamó poderosamente la atención desde un principio. Adrien Brody, Jude Law, Bill Murray, Edward Norton, F. Murray Abraham, Harvey Keitel, Willem Defoe, Saoirse Ronan, entre otros, fueron parte del selecto elenco de este largometraje del año pasado. Como ven, puras joyas.

Ahora, lo que nos convoca. Con una hora exacta de duración, el encargado de darle vida al OST del The Grand Budapest Hotel fue el multipremiado compositor francés Alexandre Desplat, quien evoca a la música renacentista con una clara distinción a las cuerdas de todo tipo, lo que hace perfecto juego con la trama de la película al ser, ambas, muy poco convencionales.

Te puede interesar:   Charlie Hebdo: Balas contra lapices

Jugueteos constantes y delicados que carecen de vocalización son la clave en el sonido que crea Desplat el que, con 32 canciones, logra recrear verazmente la desenvoltura de una película que, además, está ambientada en la Europa de los años 30’s. Es por eso que los ritmos, a pesar de ser parte de una movida arriesgada, no se encuentran tan alejados de la realidad de la época.

Pero no sacamos nada con cachar lo que nos depara un soundtrack si no sabemos quién es el compositor. Así que hagamos una pequeña revisión a los logros del maestro Alexandre Desplat.

Wes Anderson1

El francés tiene una vasta experiencia si a OST’s se trata a pesar de solo haber ganado el preciado Oscar de la mano de Anderson y su pintoresco hotel. Nombremos algunas de sus colaboraciones en el cine: Fantastic Mr. Fox (2009), Argo (2012), The King’s Speech (2010), The Imitation Game (2014), The Curious Case of Benjamin Button (2008), Philomena (2013), entre otros. Como ven, al hombre le gusta hacer música.

Volviendo al hotel, es curioso lo que crea Desplat. Porque sí, toda película en algún momento tiene una cuota, aunque sea mínima, de dramatismo y el Budapest no es la excepción. A pesar de esto, el compositor logra jugar con los puntos álgidos de su OST, tanto con el drama como con la melancolía de las melodías, todo bajo el mismo concepto. Es por esto que, a pesar de que la treintena de canciones son cortas, digeribles y amistosas al oído, cuando se quiere apelar a otro sentimiento, Desplat no se sale del personaje y sigue una misma línea. Like a boss.

Te puede interesar:   Mixtape: 9 covers iguales, o mejores, que sus versiones originales del "Rock"

Obvio que este OST se lleva las cinco estrellas. Es completísimo y está demasiado bien musicalizado. Las voces como instrumento, las baterías suaves y la predominancia de las cuerdas son las que le dan sustancia a lo creado por Desplat. Además, como las canciones son tracks cortos, los 60 minutos de música son lo más parecido a un viaje que esperas que te sorprenda a cada minuto, como esperando nuevos paisajes.

Después de escucharlo es que te das cuenta porqué Anderson Y Desplatse ganaron el Oscar gracias a este trabajo. Es que las proezas del Monseiur y el Lobby Boy tenían que tener un soundtrack a la altura de su aventura. ¡Y qué aventura que se sacaron!

Comenta o muere