fbpx
Cine Asiático El Infinito Música

OST: "Parasite" de Bong Joon Ho, construyendo las emociones5 min read

11 diciembre, 2019 3 min read

author:

OST: "Parasite" de Bong Joon Ho, construyendo las emociones5 min read

Cuánto me demoro? 3 minutes

Estamos de acuerdo que detrás de un gran film, debe existir un gran soundtrack y «Parasite» ( 기생충 ), la elogiada y galardonada película de Bong Joon Ho, está lejos de ser la excepción.

Hablamos en extenso sobre ella, acá, pero en resumen: Ho desarrolla un relato que aborda las complejidades de la desigualdad y las miserias humanas que nos rodean a todos cuando un sistema se establece sobre la base de una falsa ejecución de la meritocracia. Pero hoy, no vamos a hablar de eso, vamos a conversar sobre lo INCREÍBLE de su banda sonora:

Como la vida misma

El OST, compuesto por el increíble Jung Jaeil, tiene distintas variantes, exactamente igual a la película que musicaliza. Toques de misterio, comedia y drama son los que puedes encontrar en un soundtrack de 25 obras más bien cortas.

Lo de Jung es soberbio por diferentes razones. Una de ellas es la naturalidad con la que se expresa en su obra. Es simple, pero se nota a leguas el trabajo premeditado en cada uno de los temas. Es inocente, pero sombrío. Es expresivo pero lacónico. Un zigzag de emociones que juegan a un tira y afloja entre pieza y pieza.

No creo que se pueda poner en duda la increíble composición del opening, al que le podemos otorgar otro nivel de importancia y emoción al terminar de ver la película. Es escucharla y sentir un escalofrío inmediato.

Los temas de este OST son clásicos, de orquesta de cámara, bien ligado a los instrumentos de cuerda (violines, violoncellos y pianos), además se agregan elementos «naturales» para hacer un recuento de lo que sucede en la película. Eso es lo que pasa, por ejemplo, con «Water, Ocean», «Ghost» o «Water, Ocean, Again«.

Una cosa igual de entretenida, es el viaje. Los títulos de las canciones son simples, al grano, y te describen las escenas de manera cercana, sobre todo si se trata de la primera mitad del trabajo.

Los nombres enmarcan de manera exacta las emociones que despiertan las actuaciones y el duro contexto en el que se da esta «comedia negra».

Lo anterior lo podemos ver reflejado en, por ejemplo, «Mr. Yoon and Park«, que tiene como base un ritmo más o menos marcial que da a entender las características inherentes a la aristocracia. O «Sunday Morning«, un track que traslada el carnaval a un sitio baldío.

Piezas de muy alta alcurnia como en «The Belt of Faith» te pegan fuerte en el cuerpo. Es incesante, un jugueteo constante entre las velocidades y el volumen. Es una pieza clásica de más de siete minutos y una de las favoritas.

Pero, honestamente, no podría elegir alguna obra por sobre otra, más aún porque la cohesión entre la composición musical y la desgarradora historia de la película está demasiado bien lograda.

El trasfondo de esta historia es tan oscuro en su ironía, que el soundtrack no podía estar dirigido por otro músico que no fuera Jung Jae il, quien ya había trabajo en otros proyectos con Bong Joon Ho, como Okja.

En una entrevista reciente a Joon Ho, le preguntan sobre cómo él creía que debía sonar la película mientras pre-producían y cómo terminó siendo el score finalmente en manos de Jae Il.

Directores, diseñadores de producción, actores, todos deben comunicarse. «Control» no es una buena palabra para eso, pero lo que es más difícil de controlar es la música. Es un arte muy diferente, y no es que yo mismo pueda escribir la música. Clint Eastwood y John Carpenter, a veces hacen sus propios scores. Pero la música, sea lo que sea lo que piense o quiera en mi cabeza, es muy difícil comunicarlo en voz alta.

Está bien usar música temporal [Temp music, que es música hecha para otras cintas pero que en el proceso de producción se ocupa para otorgar contexto al montaje]pero no puedes pedirle a alguien que solo copie eso. Los compositores y músicos también tienen sus propias opiniones.

Jung Jae-il es un buen amigo mío, y lo que agradezco es que se esfuerza tanto por darme lo que quiero. Hay una canción llamada «The Belt of Faith» que dura unos 8 minutos. Es la pieza más importante de la partitura y tiene que abarcar muchas escenas; tiene que cambiar escena por escena para que coincida con las emociones. Repasamos eso docenas de veces. Alrededor de ese tiempo, temía que Jung Jae-il nunca volviera a trabajar conmigo porque había sufrido tanto por esta parte del score. Como si en el futuro fuera a él con un guión y me termine echando. Pero -finalmente- estaba muy agradecido.

Si no has tenido la oportunidad de ver esta película, ¿¡qué estás esperando!? Recordemos que 기생충 – o Gisaengchung en su versión romanizada – ganó la Palma de Oro como mejor película del año. Eso debería ser suficiente, pero si aún así no lo es, piensa que la recomendamos acá en Plan9, y con eso ya deberías darte por convencido.

Comenta o muere

멜~ 25. Periodista y melómana.