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Lucas López, director de Supa Star: «Es en gran medida un documental de denuncia»

27 abril, 2019

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Lucas López, director de Supa Star: «Es en gran medida un documental de denuncia»


Lucas López, de veintidós años, está recién comenzado su carrera audiovisual, pues, Supa Star, el cortometraje que dio paso a esta entrevista, es su primera pieza profesional como director.

Sin embargo, el corto de Lucas me llamó fuertemente la atención. Solo con ver el trailer de Supa Star, la historia de un emigrante haitiano empezando desde abajo su camino en la música trap en Chile, tuve ansias de saber que escondía esta cinta. Y es que tampoco podría haber visto el documental antes de esta conversación, ya que la entrevista fue realizada días antes de su lanzamiento en Festival In-Edit.

Con Lucas nos referimos exclusivamente a qué esconde esta obra, que tuvo su primer paso por el SoundScreen Film Festival, en Rávena, Italia. Hablamos sobre las ideas e ideales que le llevaron a realizar Supa Star, pasando también por la crítica que esconde el corto, el que define como un documental de denuncia, un ataque a la mirada más paternalista del chileno progre.

Antes de adentrarnos a esta entrevista, comentemos Supa Star: Esta es la historia de Midelson Ceresier, un inmigrante haitiano que vive en Chile y acaba de perder su trabajo en una bencinera. Mientras Midelson está desempleado, trabaja en una nueva canción que actualmente está grabando como ‘CM Fresh’, su nombre como estrella del trap.

Tampoco es totalmente un documental, la veo como una «docuficción». No pretendo dar una verdad objetiva, pretendo contar una historia. Contar ciertas ideas, valores, que a mi me mueven. Hay una perspectiva distinta de la gente cuando estás mostrándole ficción pura, que cuando le estás mostrando una historia basada en algo, como que pareciera que tiene cierto peso que no tiene el otro.

¿Qué es lo que te lleva a trabajar en este cortometraje?

Esta película yo me la planteé en el momento que fue el boom de la inmigración haitiana, en 2018, cuando estaban todos esos rumores de que la Bachelet mandaba aviones llenos de haitianos. Yo quería dar una representación no hegemónica de los haitianos, que se escapara de esta visión paternalista, de esta visión de «pobrecitos» y alejándose de la visión «váyanse de su país». Tratar de plantear una historia que la narrativa partiera desde su visión.

¿Y de dónde nacen estas ganas?

Me pasó que en ese momento estaba escuchando mucho trap, mucho rap de Soundcloud y muchos raperos emergentes muy jóvenes que estaban saliendo con una narrativa muy capitalista, muy gangster, pero sentía en cierto sentido que era un discurso de resistencia. Están tomando todos estos conceptos de hacerte rico desde joven y mandar todo a la mierda, pero usándolo con una significación que yo sentí que era resistencia, combativa, en cierto sentido. Era una visión que me llamó mucho en un momento y ahí encontré a Midelson por internet.

Ahí comenzaron a hablar.

Primero fui San Antonio a conocerlo. Hablamos de música, solo de eso, le dije que quería hacer esta película y aceptó. Además, quedamos en que íbamos a hacer un videoclip juntos, el que está hecho, como parte del mismo proceso que fue Supa Star.

Hablando ahí como que llega el link con la inmigración haitiana en Chile, como de qué forma este discurso del trap muy fuerte que tenía esta persona se insertaba estando como inmigrante en Chile, teniendo que trabajar en pegas como bombas de bencina y sin sus papeles. Como su actitud de rebelde se enfrentaba a esta posición en la que se encontraba, ahí nace la película.

En ese caso, confluye en el documental de 15 minutos la cultura del trap, haitiana y, además, más o menos lo que se da con el racismo en Chile y la propia industria musical.

Es una relación conflictiva, el documental igual te deja con una visión más o menos amarga, porque la situación por la que él pasa en la película no es la mejor. No logra hacer mucho sentido en lo que estaba buscando, por un lado en su situación de inmigrante, pero finalmente es su actitud de traper lo que lo mantiene adelante, como la tesis que mantiene la película. Su actitud de comerse al mundo, lo que lo mueve a pesar de que la posición en la que esté no sea esa.

Esa mirada amarga, ¿Significa que cae, que no hay más?

Queda en un final abierto, yo lo veo como un final abierto. Pero sí, es una historia que conmueve. El personaje se presenta fuerte constantemente.

Midelson no es un activista

Siendo tu primer documental, ¿Cuáles fueron las mayores dificultades?

La mayor dificultad de este proceso fue crear un punto de vista colaborativo, entenderse con la persona con la que estás haciendo la película y sentar valores e ideas que se puedan trabajar en la película. En este caso mi idea era no criticar la vida del trap, que incluye drogas y dinero, si no mostrarla como una forma de autoafirmación, una forma de desenvolverse como uno mismo también, igual de válida.

¿No hay cierta crítica a uno mismo o pasarse ciertos rollos de ser el director blanco que hace el trabajo de registrar la cultura negra?

Es como el cuestionamiento desde el día uno de la película. Por eso intentamos tomar esta mirada desde su visión, desde su cultura. El mismo documental habla desde un lenguaje más videoclip, es más «ficcionesco», el hablar sin una voz en off expositiva que te va contando la realidad. En ese sentido, con el equipo y yo personalmente, fuimos conscientes de eso el día uno y en qué forma podíamos plantear esta historia para escapar de esa visión paternalista.

Y la relación tuya con Midelson y con el equipo, ¿Qué tal se dio?

Cuando yo me conocí con él nos llevamos super bien desde un principio. Sí hubo ciertos roces realizando el documental, como cosas de su visión y nuestra visión, pero siempre intentamos priorizar su visión. Porque queríamos que el punto de vista de la película naciera de él, más allá de que siempre hay una visión externa.

La relación con él está bien, nos juntamos de repente. Tengo entendido que, por su situación, no ha tenido suficiente tiempo para trabajar en la música, porque tiene que vivir, alimentarse.

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Él aprobaba la película…

Lo que él busca como artista de trap es difusión, aparecer, y yo siempre le presenté este proyecto como una oportunidad para él. Y también intenté presentárselo como que íbamos a hablar más allá del trap y su persona, sino como a tratar problemáticas en Chile. Aunque ese fue el punto que menos le importaba, él es una persona muy por la suya. No es como esta otra película Petit Frère, sobre un haitiano periodista que está muy comprometido con la causa chilena. A este tipo no le importa, está por él, es una visión totalmente distinta. Y eso también es una particularidad de nuestra película, en comparación a esa.

Eso no está ni bien ni mal, ¿no?

No tiene ninguna responsabilidad tampoco. Es su gente y yo creo que los apoya a muerte. Pero el no es un activista y no todos tienen que ser un activista.

Supa Star

¿Por qué el nombre Supa Star?

Es como el se ve así mismo, es un reflejo de como Midelson se plantea así mismo. Lo tomé de una canción de él y también viene de sus referentes. “Migos” habla mucho de supa star en vez de super star, también tiene que ver con una pronunciación, con una cultura. Es un título que es medio perverso porque al final el personaje es todo menos una super estrella. Midelson hace música su música en creole, entonces es música para el público haitiano en Chile, tampoco es música que hace para gente chilena, pero es su camino. Es su gran meta.

Si no tuvieras que describirla desde la idea general, sino de aquello qué mueve a Supa Star, ¿Cuál sería la premisa que esconde?

En gran medida es un documental de denuncia, porque denuncia como los procesos de regularización no están dando cabida para las personas haitianas. También es un documental que problematiza la posición de los haitianos en Chile. No busca con contentarse con que sean fuerza de trabajo, da una visión de que son un aporte mucho más allá de eso, que tienen una infinidad de cosas que aportar en Chile, desde la música y la diversidad cultural. Es un documental que tiene un alto contenido político, bien duro, que no pretende dejar a nadie indiferente.

Y tú como cercano a Midelson, ¿Cuáles crees son las oportunidades del artista haitiano en Chile?

Como artista tienen más oportunidades que de cualquier otra forma, porque si no, la realidad es ser mano de obra. Midelson tiene estudios superiores en Haití y acá en Chile sacó un técnico de gásfiter, y poco importa eso. Es una enorme dificultad el tema laboral, de vivienda, que sean aceptados como ciudadanos. Es una dificultad que existe y que miles de personas viven día a día. Como artista hay una oportunidad ahí que es muy grande y que tiene que ver con el valor de diversidad cultural que otorgan. Es irreemplazable, es un componente que en Chile es muy menor.

Nosotros recién nos estamos acercando a eso…

Sí. Yo creo que como artista tiene oportunidades inmensas y más grande que en otros ámbitos, y eso hace muy dura la realidad de los haitianos en Chile, que tienen muchas barreras de idioma, culturales, de racismo, que hacen que sea prácticamente imposible para ellos conseguir un trabajo a pesar de que estén calificados. Al final terminan trabajando en la constru, o en la bomba, etc.

Y en ese caso, ¿A que parte de la sociedad esperas que impacte?

No voy a la gente que está como «haitianos culiaos váyanse a su país», no, ese no es mi público. Intento atacar a esa mirada paternalista, una mirada más progre igual, como de ayudemoslos, pero siempre viéndolos en menos. Mi película plantea a este sujeto como alguien fuerte, independiente, que está en una situación adversa pero hace lo mejor posible con eso y más de lo mejor posible. La solución a lo adverso es lo mismo que le da su fuerza, algo que también está muy presente en la cultura del trap, lo street life. Ahí se pretende generar un click en sectores que no son tan de derecha, conservadores, y que ya tienen una visión fija.

¿Por qué uno debiese ver Supa Star?

Porque es una gran historia. Las canciones son increíbles y Midelson es un tipo con un talento enorme. También porque hace bien de repente adentrarse en las problemáticas y verlas un poco más de cerca, para tener una postura, no necesariamente más informada, si no para tener una postura desde algo más emocional.

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Estudiante de Periodismo ☺. Amante del anime, comida, películas y más weas ♥. Juego PS4 como un zángano culiao a veces.