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Cult + Mag El Infinito

Los peores/mejores regalos que recibimos en navidad

25 diciembre, 2016

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Los peores/mejores regalos que recibimos en navidad

“Navidad, navidad, santa me falló. Mis regalos son un fiasco, nada me gustó” Así empezaba un comercial de nintendo 64 hace siglos atrás y puta que fue certero ese año. Calcetines, colonias de mierda, “toballas” y puros objetos totalmente innecesarios, rebosaban el árbol de navidad. Hay que ser justos eso sí, más de alguna vez nos tocó recibir ese obsequio con el cual tocamos el cielo.

Con el concurso de Navidad de Plan9 nos pusimos nostálgicos,  nos gusta auto-inflingirnos daño rememorando esos días en que nos regalaban objetos de aseo personal, pero también recordar ese regalo que te cambió la vida y te hizo creer un poco más en el viejo pascuero.

Con Uds, nuestras historias sad y los mejores wins que pudimos compilar. 

Iván Fuentes

El peor regalo:

No podría catalogarlo como el peor regalo, pero si fue una situación última de quemada. Después de bolsear por años a familiares y amigos, por fin mi vieja me había comprado una consola, aunque era de esas típicas “9999 juegos en 1”, con réplicas cumas del contra, Mario Bros entre otros. No me importó, porque por fin tenía una consola que era MÍA.

Ahora, la peor parte es que, como buen transformador chino, venía con dos voltajes (110 y 220) y mi hermano mayor, quien se auto-asignó para instalarla, sugirió que 220 volts era “mucho” así que la conectó a una red de 220 volts con sólo 110 volts…lo que terminó por freirla, junto a la efímera felicidad que alcancé a sentir por algunos minutos. Para remate, los pendejos de mis amigos “se enojaron” conmigo porque se me había quemado. Todo mal.

El mejor regalo:

Continuando con la historia anterior, al siguiente año (1998) y en un esfuerzo descomunal por parte de mi vieja, llegó un regalo que me hizo estallar por los aires de la emoción.

Después de que mi consola china al peo se quemara, le rogué a mi madre por un super nintendo, sin embargo, mi progenitora no estaba ni ahí con regalarme una weá “vieja” así que encontró la última chupá del mate: Un nintendo 64. ¿creen que el famoso video del pendejo gritando “nintendo sixty fouuuuuuuuuuur” era exagerado? les aseguro que yo exploté infinitas veces más. Aparte, venía con el Diddy Kong Racing, International Super Star Soccer 64 y Goldeneye, otsea. Vale decir que a mis “amigos” los tuve como una semana exiliados por mariconearse el año anterior, excepto al típico amigo gordito que nunca te da la espalda, a ese si lo invite a jugar.

Mel Vargas

El Peor Regalo:

Era la navidad del 2000 o el 2001 (aunque no estoy muy segura) y mi colección de esferas de nieve navideñas de Coca Cola estaba casi completa. Me faltaban como dos, y con mi naturaleza algo obsesiva y ordenada, pensaba que podía lograr el cometido.

El regalo de navidad de una tía fue ese, tres esferas de Coca Cola. Canjeó las hueás en su local más cercano, se dio la paja de envolverlos y me los dio con la cara llena de risa.

Yo era chica, pero no hueona y me sentí super estafada porque, además de cagá, me regaló las esferas repetidas. Mal. Con el tiempo mis papás me dijeron que cuando tenía tres años, la misma tía me regaló una figurita que salía en las leches Nido. Menos mal que no tengo recuerdos de semejante obra del demonio.

El Mejor Regalo:

Nunca pedí muchas cosas. Nunca fui de Barbies, eso sí (aunque amaba a una orca que venía en un pack Barbie buzo de finales de los 90).

Cuando tenía como 9 años, en la navidad del 2002, recuerdo haber pedido un Play porque estaba chata de jugar con un joystick que ni siquiera estaba enchufado en la casa de mis primos mayores.

Claramente las lucas no eran muchas y mis papás poco y nada cachaban de consolas, así que mi papá me entregó confiado un poly station. A pesar de que no era el play, flipé por algo menos de un año, hasta que se quemó y cagó.

El aparatito terminó sus días abajo de la cama de mis papás. Al año siguiente, unos rufianes  entraron a mi hogar y se llevaron perfumes, joyas y un poly station malo.

Ignacio Saavedra

El Peor Regalo:

Bueno, no todas las pascuas son auspicias, algunas toca el carbón, no? pero no se trata de que tan bien te portas, sino de cuanto alguien esta dispuesto a poner de su parte para regalarte algo que te guste. En fin, resulta que cada año, desde que nos quedamos solitos (otra historia) una familia amiga nos auspiciaba con la cena de pascua, aunque no era necesario, se pasaba bien.

Resulta que el año pasado, la cosa iba bastante bien como siempre, hasta que llego la fatídica hora de los regalos. El miedo arreció el momento, luego de varios regalos extraños, a mi y a mis hermanos nos tocó lejos la wea mas curiosa del mundo, una serie de libros de como 25 x 25 cms llenos de fotos y nada mas.

Ninguno de los libros dio al clavo a alguno de los gustos de nosotros y venían dos repetidos y tuvimos que hacer cambalache a la mala. A mi me toco uno de caballos. No tengo idea sobre caballos.

El Mejor Regalo:

Desde que nos sacamos la Play 3, empezamos con el clásico sistema de “juegos para la pascua y cumpleaños” aunque después terminé comprando juegos todos los meses.

Anyway, resulta que con la Play 3 fresquita, el año 2013 mi hermano se sacó de último minuto la mejor volá que pude haber recibido como juego, el Metal Gear Solid: Legacy Collection. Básicamente son todos los juegos decentes de Metal Gear, esparcidos en dos blu-ray de pura nostalgia y buenas vibras. Para haber tenido recién la play, y que mas encima llegara una vola que quería bastante, me partió el corazón y lo volvió a armar apunta de sigilo y alertas. Lo mejor de todo es que venia con un artbook bien choro, y es el primer artbook que tuve en mi posesión. Aun lo juego con bastante frecuencia.

MT. KALD

El peor Regalo:

Fue como en el 2002 y yo era un pendejo nerd que le gustaba jugar SimCity en el PC, tomar Lift/Show (nadie se acuerda de esas bebidas u.u) y ver el MTV (cuando era buena la cosa).

Yo nunca he sido muy fan del fútbol, siempre he sido un tanto reacio a hacer deporte, por lo que el peor regalo que he recibido fue una de esas pelotitas pequeñas del mundial. Los fans peloteros me querrán matar, pero es que la verdad es que nunca la usé y al final terminaron usándola unos primos que les gusta la pelota.

Agradezco el detalle, pero la verdad, regalarme una pelota de Fútbol fue como… “WTF!?”.

El mejor Regalo:

Pues desde pequeño que no fui muy consumista, no era mucho de juguetes por lo que era difícil hacerme un regalo. No me llamaban la atención, siempre fui un viejo chico. Por lo que el que considero como mejor regalo, fue cuando tenia 13 años, cuando llevaba de tocar Trompeta en la orquesta de Bronces de mi colegio durante 1 año. Usaba las del colegio, las cuales se compartían entre todos los trompetistas, pero los mas “pro” tenían las suyas, y se sabe que cuando llevas tocando tu propio instrumento por un buen tiempo, este pasa a ser parte de ti durante una actuación.

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Resulta que me regalaron una y quedé en shock. Fue un regalo que nunca me esperé ya que son un tanto costosas, pero si que fue uno que me ha acompañado por mucho tiempo. La usé durante los restante 5 años que me quedaban, de 8° a 4° Medio, hasta que por temas de la universidad tuve que dejar la orquesta ya que la ingeniería es una carrera muy demandante de tiempo, desde 1° año.

Fue un regalo que marcó una etapa en mí y aún la guardo como recuerdo de aquella.

Nelson González

El peor regalo:

Eran las 23:45, pasó en un día muy caluroso cuando yo tenía 15 años. Añoraba con ansias tener la Xbox 360, sobre todo para jugar los últimos lanzamientos de Star Wars y GTA, sin embargo me llegó un obsequio que ni “El Grinch” quisiera recibir, la pesadilla de “It” se hizo realidad en mi vida.

Un pequeño payaso, con unos decoros muy mal realizados, unos colores entremezclados que parecían pan de pascua con frutos confitados, y una sonrisa que no sé si era una mueca o simplemente no sabía dibujar sonrisas la persona que lo hizo. Pennywise parecía mejor regalo que esto. Hasta hoy, no sé por qué lados andará deambulando en mi casa, pero sé que un día saldrá desde una alcantarilla ofreciéndome un globo…

El mejor regalo:

Retomando un poco el relato anterior, mi mejor regalo sin dudas fue la Play Station 2, a inicios de este siglo, porque fue la primera consola que disfruté con entusiasmo, especialmente los videojuegos de Spiderman (sí, sé que hay millones de mejores nombres, pero era un pendejo).

Ya poseía la Super Nintendo y la Play Station 1, no obstante esta generación de consolas terminaron con crearme un gustito especial por el infinito universo de videojuegos.

Adolfo García

El peor regalo: 

Año 2002, nochebuena, históricamente los cumpleaños son para los regalos bacanes, y las navidades para los no tan bacanes, así que mis dos historias son más bien penosas.

Todos tenemos momentos en nuestras vidas que simplemente son como las pelotas, de forma personal, espiritual, familiar o económica. Ese año, esa navidad y ese momento fueron como el hoyo.

Yo era un niño ahueonadisimo, osea ahora soy un imbécil, pero tenía 9 años y nunca cuestioné la naturaleza del viejo pascuero, nunca hice preguntas porque le hacía caso a la tele y la tele nos dice que si tu lo deseas puedes volar, solo tienes que el confiar mucho en ti y seguir, puedes contar conmigo te doy todo mi apoyo, si tu quieres el cielo alcanzar y las estrellas tocar DIIIIIGIIIIIIMOOOOOON.

Pedí un juguete de Wargreymon en mi carta al viejo, y cuando terminé de redactarla mis viejos me frenaron, preocupados. Y tuvimos esa charla sobre las flores y las avejas, y los renos. Lloré como hombre que soy, estaba completamente destruido, todo era una puta mentira. No podía creer en los adultos: Dios no es real, la televisión miente, Jesús era negro y el 9/11 fue culpa de Bush.

Ahora de grande amo a mis viejos más que nunca, porque sé el valor de sus sacrificios, ellos no me revelaron el secreto porque si, me estaban protegiendo de una realidad más dura que la no existencia del pascuero: No había plata para una navidad. Mi hermana de 2 años tenía necesidades, papá iba para su segundo año de cesante y su enfermedad era tan seria como todos temíamos, todos pequeños terremotos en una familia de a 4 allegados.

Ese año recibí una raqueta de tenis, nunca la usé. Fue un regalo amargo, un símbolo del fin de la infancia pero también de crecimiento, de cambios, la familia necesitaba un hermano mayor, no un cabro chico hueón. Dijeron que mi papá iba a vivir 3 años y ahí está, 14 años después, hinchando las weas, como debe ser.

El mejor regalo: 

Yo fui bombero chico bueno ¿Les mencioné que era ahueonadisimo? Y me tocó estar de servicio un 24 de diciembre ¿Les mencioné que soy imbécil? Ya estaba grande (osea, estaba viejo porque grande he sido desde los 12, siempre me han tratado de señor, porque además soy pelao desde los 12, y cuando alguien se queja “ay, parezco cabro chico” yo lloro por dentro) cuando partí a la bomba.

En la casa siempre me pusieron color con el tema porque dejé de lado muchas cosas por ser bombero, y claro me comportaba ahueonadisimo,  yo no tenía idea por qué estaba metido en los bomberos, había cumplido 18 años y tenía un diploma de bombero certificado así que puta ¿Por qué no?

Ese año me aburrí de decirle que no a todo y me lancé a la vida. Pero volvamos a esa tarde, tipo 4 de la tarde saltan las alarmas. Había exactamente un bombero de guardia: Yo. Y necesitaban un carro lanza agua de altura para un incendio químico en una planta de Cerrillos.

Hay que ser pitiao de la cabeza para ser bombero. Disfrutar del fuego y la acción. Yo estaba a 24 metros de altura parado en un espacio de 1×1, con 20 kilos de equipo (tanque de oxígeno, máscara y equipos varios) pero nada de eso importaba porque lo que vi… le dió sentido a todo. No se aprecia en el vídeo, estaba a unos ¿10 metros? de la columna de humo y el fuego era de los colores del arcoiris.

Explosiones verdes, lenguas de fuego tóxicas púrpura y azul, cuando vi todo eso

¿Cómo puedo decirlo sin sonar vulgar? Se me paró la pishula, y se mantuvo erecta. Si me conocen saben que la frase “mucha información” no aplica conmigo, no escribirles desde las visceras es igual a mentirles y yo no mentiría con una experiencia de esa talla.

El único regalo que recibí esa navidad fue ese momento, estoy seguro que el viejo pascuero le tiró unas molotov a la industria.

Luego de todo el desfile de anécdotas, nos gustaría leer la tuya ¿Cuál fue tu peor y mejor regalo de Navidad? Y no olvides concursar por un montón de juegos de Steam en nuestro Fanpage de Facebook.

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