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Los 99 Juegos más pulentos de la década 2010 – 2019: Vol.3

Antes de terminar los primeros 10 días de este ya nefasto 2020 ad portas de la tercera guerra mundial, cerramos nuestro ciclo de los 99 juegos más pulentos de la década 2010-2019. Puedes revisar las primeras 33 posiciones acá y las siguientes 33, acá. El resto? A continuación.

33. Disgaea 4

¿Es acaso el juego más cómico de la generación? Obvio ¿Es para cualquiera? Ni cagando, la mezcla entre las tallas otakus y la dificultad desquiciante lo hacen un juego de nicho: Cada personaje puede llegar hasta el nivel 9999, una wea que espanta a los no iniciados, pero el disfrute para llegar hasta ahí es innegable, en especial mientras conocemos al cast de pelmazos bajo nuestras ordenes, que convierten a Disgaea en una especie de Constantine con el cast de The Office.

32. Devil May Cry 5

«Devils never Cry», Cuando me lo prestaron, no pensé que me fuera a gustar tanto, en parte porque reinventa a los clásicos DMC con una pizca deliciosa de carisma. La saga Devil May Cry tiene un núcleo duro de diversión infinita, tanto en sus personajes como el gameplay (aunque soy bastante malo) pero la acción frenética estilo PS2 me devuelve con todo el amor por el género.

31. Rayman Legends

Una historia sobre la crueldad humana y la imagen que queremos proyectar en la sociedad, nadie es blanco o negro, pero todos tienen secretos y son capaces de destruir.

Es un juego que al igual que los ogros tiene capas, no deja de sorprenderme cada vez que revivo los giros en la trama tan pulentos que tiene, una revisión absoluta del cine Noir de los 40’s, que sirve más como una recreación que un homenaje, además tiene a caleta de actores de Mad Men en su cast, cosa que no es coincidencia.

29. X-COM 2

Falta un turno para que estalle la bomba, el único soldado sobreviviente de tu unidad está bajo el asedio de una horda de mujeres serpiente y te haces la siguiente pregunta: ¿Soy muy malo?¿O el juego es muy difícil?

XCOM 2 es ridículo, incluso si lo pones en fácil. La weá encuentra una manera de hacerte llorar, y me encanta, porque el juego te sobrecarga de opciones y posibilidades como paliativo para la dificultad punzante… y aún así muere toda tu unidad, porque no pensaste lo suficiente, por culpa de weones como tú los aliens van a ganar, y la derecha va a tener mayoría parlamentaria, saco wea.  Piensas.

28. Shovel Knight

Conseguir un equilibrio entre gameplay impecable y moderno con las convenciones clásicas de la NES es difícil, la mayoría de los plataformeros del estilo se comprometen con lo moderno o lo retro, pero ninguno da el palo en el clavo como Shovel Knight, juego al que le tengo una profunda admiración por la creatividad que despliega. No es ni un Mega Man, ni un Ducktales, ni Battletoads, es algo nuevo y original con sus colores y personajes chistosos, además me encanta abrirme paso a palazos en el hocico, por supuesto. 

27. Metal Gear Solid: Peace Walker

El último juego realmente bueno de Kojima, Peace Walker es una amalgama de ideas marcianas que coagulan de forma imperfecta, pero tan carismática que uno no puede evitar sonreír.

Imaginen algo así como Monster Hunter, pero los monstruos gigantes son tanques y helicópteros, mezclen eso con Pokémon, pero los monstruos de bolsillo son guerrilleros centroamericanos, y las pociones son frascos de Axe y Doritos ¿Cómo no amarlo?

26. Red Dead Redemption

El primer Red Dead Redemption hace una weá de forma magistral: Mezclar un juego de arcade con el mundo abierto, es la evolución natural del clásico de Konami Sunset Riders, y al igual que un shooter arcade nunca deja de tirarte cosas para matar: Bandidos, cazarrecompensas, soldados mexicanos, ciervos, pájaros, carretas, zombis, trenes, cactuses, conejos, monjas, etc.

Sin wear, cada 3 minutos pasa algo en el mundo de RDR y tu, de pura curiosidad, te desvías sólo para descubrir 5 horas después que no avanzaste en la historia por andar salvando abuelitas de las garras del KKK, como deberían ser todos los juegos.

25. Kirby: Planet Robobot

La sagas de Evangelion y Kirby siempre fueron parecidas, pero con Planet Robobot son indistinguibles una de la otra. Es un juego que absorbe todo lo aprendido en 27 años de la saga Kirby y lo sube en un robot animé, que sale a darse cornetes con entidades alienígenas ancestrales y mega corporaciones cyberpunk con el objeto de evitar el tercer impacto.

Amor es una palabra que he repetido hasta el hastío en esta lista, pero por favor créanme cuando digo que Planet Robobot es una labor de amor.

24. Monster Hunter: World

Cuando lo anunciaron vimos con cautela el gran salto de la saga Monster Hunter al mainstream. Yo jugué caleta de Monster Hunter Freedom Unite en PSP y ver como Capcom volvía más “casuales” ciertas mecánicas de la serie, como las pociones, las balas de pintura o rastrear monstruos, me hizo temer por el futuro de la franquicia.

Que grandiosa sorpresa me llevé cuando Monster Hunter: World me cerró el ojete con el tremendo juego que resultó ser, por la rechucha que es bueno ¿Y el online? una delicia. 

23. Payday 2

Point Break, Heat, Reservoir Dogs, todas películas clásicas cuyo legado vuelve a brillar en Payday 2, porque claro, es un juego sobre robar, pero ni ahí con los domésticos culiaos porque aquí robamos a lo maldyto: Bancos, joyerías, salas de arte, mansiones, automotoras de lujo, comisarías, narco fortalezas, secretos nucleares de búnkeres rusos, urnas en las elecciones parlamentarias, la Casa Blanca… El sueño americano hecho videojuego, un infaltable de las bibliotecas digitales contemporáneas.

22. God of War

Yo no enganché mucho con el reboot de God of War… al principio, porque es un juego que crece dentro de tu corazón, puede ser diferente, quizá ligeramente inferior a la obra maestra de Sony: God of War 2, pero pone tanto corazón en sus diálogos que no puedes evitar sonreír viendo al tosco y brutal Kratos dando su 100% por ser un buen padre.

Creo que me habría enamorado si en lugar de copiar elementos de Dark Souls, hubiese conservado el estilo Hack n’ Slash clásico que me enganchó con el Play 2, pero no va en demérito del resultado pulento que logra Sony con esta entrega.

21. Spider-Man

El amigable vecino Spider-Man ya había demostrado que era capaz de destacar en el mundo del videojuego. SpiderMan 2 (de Play 2, no lo jueguen en PC) y Shattered Dimensions son un precedente sólido ¿Pero podría forjar el juego de Superhéroes definitivo? Puta, yo creo que sí, Spider-Man de Play 4 es un juego brutal, que fluye en tus dedos con un gameplay exquisito, no sólo recorrer Nueva York es divertido, sino que además el combate es muy bueno, con unos combos aéreos picaos a Devil May Cry ufff, es una evolución natural para el vengador arácnido que no para de sorprender.

20. Kenshi

Despiertas en un desierto, desnudo y con un brazo menos, tan débil que para tener una oportunidad contra los monstruos más básicos debes saquear cadáveres de las constantes guerras que estallan en el mundo

¿Qué tan lejos puedes llegar? Kenshin es un experimento extraño y original que combina caleta de géneros en una mezcolanza que no debería funcionar, pero te cierra el hocico de forma magistral.

Puedes jugar a Kenshin como un RPG por turnos, como un survival game basado en físicas, como un RTS picao a Starcraft  o como un simulador de ciudades en un planeta hostil a la Frost Punk, el juego es lo que quieres que sea.

19. Overcooked

La cocina es caos, arte y muerte a la vez, no existe un juego que encapsule mejor esa experiencia que Overcooked, donde tomas materias primas como verduras o carnes y las conviertes en platos elaborados… durante una lluvia de meteoritos, o sobre un iceberg, o a bordo de una nave espacial, y todo lo debes hacer en equipo con hasta cuatro jugadores, coordinando sus esfuerzos y soportando la presión de cocinar contrarreloj, es como un minijuego bueno de Mario Party, pero largo y pulento.

18. LISA

Todo duele en el mundo de LISA the Painful, nadie está limpio, nada dura para siempre, somos animales tan siniestros que cuando actuamos para sobrevivir nos parece aberrante.

No conozco otro juego que te haga elegir entre perder el brazo o dejar morir a tu amigo, donde consumir drogas te hace daño, pero dejar de consumirlas también te daña por la dureza intrínseca de la vida, LISA es experimental, extraño, con humor mordaz y oscuro que encaja perfecto en el mundo vacío de toda esperanza que pone a nuestros pies.

17. Resident Evil 2 (2019)

Capcom se coronó esta década como una de las compañías punteras de la industria, repuntó de forma meteórica y parió clásicos modernos como si fuese fácil, yo creo que Resident Evil 2 es su más grande logro contemporáneo, representa el pináculo de la saga, fusionando elementos de todos sus predecesores.

Lo que me flechó el corazón fue la comunión armoniosa que logra entre la acción y el horror, es el punto medio perfecto entre la trilogía clásica y la trilogía «tercera persona», pero con la pizca justa de RE 7 para dar vida nuevamente a los muertos vivos.

16. Super Mario Galaxy 2

El último juego de mario que valió la pena, Galaxy 2 es una orquesta mágica de emociones que centra toda su energía creativa en forjar un mundo digno de las propias expectativas que «el señor videojuego» pone sobre sí mismo.

El resultado es un mundo original, creado valiéndose sólo del espíritu aventurero que tenía Nintendo tras el éxito de la Wii y perfecciona todas y cada una de las aristas de Galaxy 1 para mostrarle al mundo el tesoro que siempre fue. 

15. NieR: Automata

Es chistoso que una de la historia más humana de los últimos 20 años sea sobre robots, Nier Automata es como un juego de play 2, pero en el mejor sentido posible: cientos de objetos, montones de armas y un chilión de finales le dan ese sabor nostálgico de una época ya olvidada en que los juegos traían contenido a granel.

¿Se acuerdan de Tekken 5, que traía gratis al Tekken 1 y 2? Esa misma sensación de gratificación por haber invertido mi dinero con sabiduría me dió Nier Automata, maneja ser una historia la zorra y un gameplay divertido sin comprometer nada en pos de hacer un gran videojuego, Yoko Taro sho te amo, te sigo a todos lados de corazón. 

14. Dragon Ball FighterZ

El otro día soñé con el juego de animé perfecto, uno que no sólo respetaba el material original, sino que además emulaba las emociones que mi yo infante sintió hace dos décadas, ese juego se llama Dragon Ball FighterZ y nos demuestra que, a pesar de todo, estamos en la línea temporal buena.

Un juego prácticamente imposible, una quimera desafiante que se yergue orgullosa en un mundo de juegos mediocres basados en animés.

13. Fire Emblem: Awakening

Romance, drama, suspenso y waifus, lo siento cabros, pero Fire Emblem era una saga para nerds sebosos antes del lanzamiento de Awakening, y lo dice el weón que terminó Path of Radiance.

Significó un recambio generacional tremendo para la poco conocida franquicia Fire Emblem, y generó una avalancha de interés por parte del mainstream que se canalizó en el revival más poderoso que ha experimentado la industria del videojuego contemporáneo, es como si hicieran un remake de Zork y vieras por la calle niños de 9 años con poleras del juego, caminando a la Zork-Con.  

12. Bloodborne

4 años después de haber terminado Bloodborne, y todavía no supero mi miedo a la sangre antigua, imaginen a Inception, pero como una película de terror dirigida por el Tim Burton jóven. Una pesadilla de la que no puedes despertar, donde la realidad y la ficción son igual de distorsionadas por la mano oscura de dioses ancestrales de tinte lovecraftiano, cosa que se mezcla a la perfección con el gameplay brutal de la saga Souls, es una fábula siniestra que me fascina y aterra en partes iguales.

11. Yakuza Kiwami

Estoy super orgulloso de haber descubierto la saga Yakuza, en mi corazón llenó el espacio que los Metal Gears ya no podían llenar, dicha comparación no es azarosa, ya que ambas sagas son melodramas ridículos de acción, con giros argumentales, hombres sin camisa que no temen llorar y una trama que se estira por varias décadas en una compleja maraña de traiciones y guerra de pandillas.

Kiwami tiene un ritmo frenético, pero está planteado como si fuera un RPG en el Japón moderno, donde vivimos la vida bohemia del estilo de vida Yakuza, o al menos una versión romántica exaltando el honor y la determinación de maleantes orientales.

10. The Binding of Isaac: Rebirth

Fácilmente el juego al que le eché más hora esta década, en mi casa el Binding of Isaac es como el buscaminas, lo juego con música de fondo, o entre tareas para matar el tiempo, es un juego indispensable en cualquier PC, porque la weá corre hasta en calculadoras científicas, y su rejugabilidad infinita lo hace extremadamente desafiante y divertido, en especial por su dificultad arrolladora y la cantidad de weas que vas desbloqueando, cosa que aumenta el factor adictivo de Isaac y le transforma en heroína interactiva.

9. Shogun II Total War

Resulta que los samurais eran todos unos traidores culiaos ¿No me creen? Jueguen Shogun II, es como una partida de Risk, pero sin el riesgo de terminar agarrándote a coscachos con tu familia porque tu hermana se acuarteló en Australia.

Es el juego de estrategia más adrenalínico del universo, cada acción tiene una reacción, puede que todos los señores feudales estén a punto de traicionarse entre sí por una pizca de poder, pero al final “el halcón astuto esconde sus garras”, la primera vez que ví el juego en movimiento se me cayó el hocico al suelo, no podía creer lo literal que se toma Shogun II el mover un ejército, donde cada «unidad» son 150 weones marchando a la vez, es todo un logro.

8. The Elder Scrolls V: Skyrim

FUS RO DAH! Desde su anuncio yo seguí de cerca el desarrollo de Skyrim, sus trailers todavía consiguen ponerme la piel de gallina, creo que nunca se había visto una campaña viral de la magnitud de Skyrim, más que un videojuego fue un quiebre en la forma en que se maneja la publicidad de las redes sociales, el nacimiento formal de la «cultura del hype» que para bien y para mal permea la industria actual.

Pero Skyrim no fue sólo humo, cumplió con creces en cada promesa, y puso en la palestra a los RPGs occidentales, al mismo tiempo despertó en mí un deseo por profesionalizar el hobby de escribir, o al menos intentarlo.

7. DOOM

Hay una parte en DOOM donde nos encontramos cara a cara con el primer Mancubus, esos gordos gigantes con cañones en los brazos, entonces el piso se eleva a nuestro alrededor y una decena de imps y soldados del infierno aparecen al mismo tiempo que comienza a sonar un remix de E1M1, el tema de DOOM, dándote una milésima de segundo para capturar el momento, y sentir que estás de vuelta en los 90’s, y que tu mayor problema es no recordar los comandos de DOS para hacer funcionar el disquete de Bishop of Hexen, porque la edad pesa pero no arrastra, y los años nunca pasan en vano.

6. The Witcher 3: Wild Hunt

Para motivarlos a jugar al Witcher voy a soltarles un pequeño spoiler de lo que hace a este juego tan especial: Hay una parte donde te encuentras con un demonio pegado a un árbol, y puedes elegir entre matarlo y provocar una cruenta guerra civil, o lo dejas vivir y una bruja seguirá criando niños huérfanos en un orfanato para comerlos, por siempre. Ambas soluciones son como el hoyo y Witcher 3 te lleva de la manito por cada decisión de mierda que tomaste durante el juego, para que te responsabilices de tus acciones, este aspecto del juego es puro amor concentrado, tiene mil weás extra, como el combate o los elementos RPG, pero para mí una historia compleja, adulta y dinámica de este calibre es razón suficiente como para amarlo.

5. Mortal Kombat 9

Aunque suene a blasfemia, yo nunca enganché con los Mortal clásicos, son super peluos y siempre sentí que estaba perdiendo plata cuando intentaba jugar Mortal Kombat 2 en las maquinitas de la playa, siempre me mataba el Kintaro culiao.

Ahora, si se fijan bien Mortal Kombat 9 esta terrible arriba en esta lista ¿Qué pasó ahí? Me voy a quedar corto chupándole el pico a lo glorioso de este juego, es una obra de amor, tiene esa lógica tan bacán de los juegos de Play 2 agregando contenido “a granel” con el multiplayer local, los desafíos, las torres, el modo historia, los arcades, weón puedes jugar 2 vs 2 ¿Cómo chucha ni el 10 ni el 11 no agregan esa weá? Al final aprendí a jugar MK9, como el hoyo pero lo disfruto a concho. 

4. Persona 5

La saga persona es una franquicia con corazón, esto no es tu típico «animé escolar«, cada personaje es una cebolla que debe ser pelada capa por capa y de forma individual, me explico: En Persona 5 tus relaciones interpersonales con quienes conforman tu entorno (estudiantil, familiar y laboral) te hacen literalmente más fuerte, puedes lanzar hechizos más destructivos o invocar a «Personas«, manifestaciones corporales de la psiquis colectiva, más poderosos.

Y eso es sólo el aspecto mecánico, la historia es un entramado político de adolescentes psíquicos que son ladrones de guante blanco, en su lucha contra un mal ancestral que amenaza el entramado mismo de la realidad, un juegazo.

3. Hotline Miami

Hotline Miami es una crítica a la naturaleza intrínseca del videojuego, la idea de que usas botones para interactuar con un entorno simulado ¿Y que haces con ese poder? Matas. Habla sobre la disociación, la violencia en la cultura occidental y el fetichismo por los 80’s como símbolo de violencia social y política.

Usamos máscaras y drogas para cometer atrocidades en el nombre de valores etéreos, eludiendo toda responsabilidad moral, porque somos los héroes, nos quedamos con la chica (a veces contra su voluntad) y siempre estamos en lo correcto. Claro, además tiene el mejor soundtrack de la década ¿Cómo no amarlo?

2. Dark Souls 

Para entender el fanatismo por la saga Souls ustedes debieron estar ahí cuando vió la luz, a mi me gustaban los videojuegos pero en noviembre del 2011 yo me enamoré: Dark Souls me hizo volver a ser ese niño llorón que tiraba el control de la Sega Génesis porque se moría en After Burner II.

Me obligó a convivir con mi propia frustración de adulto y sacarla del continente de inmadurez emocional donde la tenía guardada, para que tomara aire. Despertó en mí una pasión que 8 años más tarde todavía arde con fuerza, o al menos lo suficientemente fuerte como para escribir este leviatán de artículo culiao que van a leer 15 pelagatos. 

1. Fallout: New Vegas

No es el juego más bonito, ni el más pulido, ni logra nada trascendental, pero New Vegas representa todo lo mejor del medio interactivo, es un testamento de la creatividad desbordante que los videojuegos pueden ofrecer: Un western de mafiosos en una guerra contra el imperio romano con robots y pistolas laser por la última fuente de agua potable de Las Vegas post apocalípticas.

Con una premisa así de weona uno no espera un relato sobre naturaleza humana y filosofía política, donde el juego del poder siempre perjudica al más débil, al más pobre.

El primer artículo que escribí para Plan9 fue sobre este juego, cinco años más tarde sigo escribiendo por la misma razón que juego: Por diversión, siento placer en que mis amigos lean las tonterías y espero continuar escribiendo tonterías en los años venideros.

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