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El Infinito Juegos Reviews

Fight of Gods: Jesús y Buda entraron a un bar…5 min read

2 julio, 2019 4 min read

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Fight of Gods: Jesús y Buda entraron a un bar…5 min read

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Quizás en algún punto de sus vidas pasaron por algún Blockbuster o local de arriendo de películas del barrio, quizá se encontraron con varios títulos que en su puta vida habían visto. Juegos como; Clay Fighter, War of Gods, Mace: The Dark Age o Bio Freaks. Puede que hayan sido tan ingenuos como yo y se lo llevaron a la casa pensando que sería un buen título.

Pero no; terminaban siendo más charchas que gótico con chalas.

Sin embargo, a mi me gustan los juegos malos. Claro, no derechamente “malos”, sino que ese shovelware que es disfrutable. Que la weá es tan penca que entretiene. Que las animaciones son tan mulas que te divierten y dan cabida a una serie de oportunidades técnicas para hueviar. Con una plantilla de personajes tan variados en diseño, que hasta tendría envidia.

En el fondo, buenos juegos malos.

Como podrán suponer, Fight of Gods cae en esta prestigiosa y privilegiada categoría . Porque sí, pertenecer a los “grandes” de este sub-mundo de los fighting games es difícil. Juegos como Mortal Kombat o Street Fighter no tienen nada que hacer acá porque simplemente están en otra liga.

Acá les presentamos a Fight of Gods, un juego FORJADO por Digital Crafter, con el más barato de los metales disponibles, probablemente cholgüan, en las lejanas tierras de Taiwán.

Muchos dioses, un solo enemigo

La premisa del juego es super simple y ultra conocida; un malulo convoca a los dioses, de diferentes religiones y culturas, para que se pesquen a coscachos en un torneo organizado por él. Nadie sabe cómo llegan todos ahí, pero llegan. El que gane deberá obviamente enfrentarlo.

¿Simple, verdad?

Si bien, y siendo súper honesto, la historia realmente es una basura, pero tampoco es algo muy necesario y mucho menos en un juego de bajos recursos como este.

Aunque a veces el apartado de “trama” ayuda un poco a conectar al jugador con lo que está jugando (para que exista un propósito al menos) acá eso es algo inexistente. Es necesario? La verdad, resta más que suma, pero tampoco es que no sepamos de qué clase de juego hablamos.

El jefe final se quiere pitear a los dioses, pero nadie sabe realmente por qué.

Si es malo o bueno, lo dejo al criterio de ustedes. Personalmente me hubiera gustado algo más “profundo”, onda si vas a mezclar varios dioses ¿por qué no hacer algo bacán con eso en vez de simplemente meterlos a pelear? Por último diálogos entre personajes antes de la pelea, qué se yo. Pero nope, optaron por dejar ese aspecto vacío, ni modo.

Con diosito no se juega

¡Jaque mate ateos! porque acá SÍ se puede jugar con el señor de señores.

Aparte de Yisus, también podrás controlar a variados dioses de otras culturas y religiones, como por ejemplo; Sif, Amaterasu, Anubis, Odín e incluso Santa Claus.

La variedad de personajes está bien, aunque sus “movesets” están un poco pobres. Generalmente tienen 3 “poderes”, un movimiento “devastador” y otro que buffea a tu personaje o debuffea al enemigo.

La pelea del siglo.

El control es muy simple: usas tres botones para pegar (suave, medio y fuerte) más un botón de agarre y otro para activar el especial. Sólo eso.

Los combos no son difíciles de ejecutar, aunque hay algunos que están MUY rotos (con los que fácilmente le puedes quitar 70 u 80% de la vida a tu oponente) más que nada porque, mientras tengas a tu enemigo en el aire, puedes seguir rematándolo con lo que puedas (como en algún MUGEN).

En este sentido es un juego que recuerda muchísimo a Clay Fighters, tanto en movimiento como en el gameplay. Si lo tomamos como un juego para “hueviar” más que nada y relajarse un rato, está muy bien, pero no tiene aspiraciones a más allá de eso.

Los escenarios están bien logrados a pesar de todo (nótese la serpiente con Eva atrás)

En cuanto a contenido adicional, aún le siguen agregando personajes así que, a pesar de la calidad general del mismo, es súper destacable y valorable que no dejen el juego «tirado» y metan más cosas como skins (que por cierto hay varias por cada personaje y se sacan estrictamente jugando).

Gráficamente el juego se ve como una cruza entre Soul Calibur II de PS2 y Mace: The Dark Age de N64, por lo que no temas: te va a correr sí o sí en tu pentium III que pillaste en la feria o bien podrás disfrutarlo con los gráficos al máximo en tu Nintendo Switch.

La música es súper genérica, pero tampoco está mal hecha. Cumple con su cometido de “ambientar” las peleas, pero nada del otro mundo.

La mayoría de los temas tienen un corte más «épico», porque claro, estamos hablando de dioses, tenía que ser así.

Fight of Gods es un buen juego si quieres pasarte un rato de una manera poco seria, con una chela, pizza y los cabros. Pero definitivamente no es recomendable si lo que quieres es un juego con el cual reemplazar a MK 11.

Tómalo como lo que es; un juego indie hecho como en 1 semana, para salir un rato de esa rutina fome a la que estás acostumbrado y con Jesús en el roster ¿qué más puedes pedir?

El Valhalla y el Cielo y cualquier otra manisfestación espiritual de lo que podríamos pensar que hay más allá, te esperan.

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