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#ChileenCrisis #Plan9Especial

Editorial: Negro aniversario5 min read

15 noviembre, 2019 4 min read

Editorial: Negro aniversario5 min read

Cuánto me demoro? 4 minutes

Hace un par de días, Plan9 cumplió cinco años. Cinco años es poco, y mucho tiempo. La araucaria puede tener un proceso de crecimiento que dura hasta 1.000 años. Con cinco años un humano ya sabe caminar, hablar y hacer tareas complejas. Cinco años es en el gran orden de las cosas puede ser nada, o todo.

Acá ha sido precisamente esa tónica. Cinco años ganando nada, por dar un sitio web mediocre, en una infinita mar de alternativas. Pero dándolo todo. O eso creemos.

La génesis de Plan9 es una historia bien fome la verdad. Estábamos ebrios y drogaos y queríamos hacer un podcast. Lo hemos contado muchas veces. Terminó siendo una web, porque era “más fácil” porque somos flojos. También terminé creyendo que podíamos hacer un sitio web interesante. Y salió esto.

Era relativamente joven, y soñaba que el periodismo podía salvar el mundo, o al menos, darme de comer lo suficiente para no morir de hambre. Me equivoqué en todo. Hoy ya estoy más viejo, menos ingenuo, menos alcohólico pero igual de porfiado.

Nos llamamos Plan9 porque admiramos la tenacidad de ese hombre llamado Ed Wood, director de Plan9: From outer space, considerado como uno de los peores directores de cine de la historia que murió solo, en la bancarrota, ebrio y haciendo cine. Sabemos que es romantizar la miseria, pero a raíz de lo que sucede en el país ¿a alguien le extraña que seamos una generación así? ¿Alguien piensa que todo ese humor nacido del auto odio no tiene algo de verdad?

No podemos desafectarnos de lo que está pasando. Porque viajamos dos horas para llegar a la pega. Porque también nos prometieron esa cosa llamada educación. Hace un tiempo ya que dejamos de ser un sitio que solo cubre los clickbaits con trailers de Avengers y los mil quinientos clips que se desprenden de él. Ese amarillismo culiao enfermante que no toma postura.

Con nuestros limitados –nulos- recursos, buscamos visibilizar algunas otras cosas que nos parecen interesantes. Ya saben, cultura pop, no tan cultural, no tan pop. Pero también, desde que la mierda estalló buscamos ya, ser agentes activamente responsables de nuestra escasa tribuna.

Podrá ser una nueva frase cliché, pero es cierto. El tejido social cambió. Hoy la gente comprendió que no solo bastaba con leer en la prensa que somos el mejor país de Chile. Tiene hambre de justicia, de cobrar lo que se le prometió. Aquello que se les vendió que era indefectiblemente un progreso para sus vidas, pero que en 30 años solo le trajo un endeudamiento eterno.

El hecho de que la gente busque que la constitución cambie no es azaroso. La mayoría de los procesos democráticos y que afectan el cómo entendemos esta sociedad, están entrampados en una lógica que deja todo en manos del mercado.  El famoso «ladrillo» Sanfuentes, Villarzú y Ponce.

No estoy diciendo que el mercado sea malo. Venezuela y Norcorea son tan dictaduras como cualquiera y el socialismo es –por el motivo que quieran elegir- un modelo fallido. Pero no solo existe eso, no solo hay blanco y negro. Aristóteles ya lo decía: El justo medio. Los extremos son depravación.

Creer que el mercado lo soluciona todo no comprende que en la naturaleza humana está la ambición. Creer que el estado soluciona todo, no comprende que en la naturaleza humana está la ambición.

Estamos comprando como nunca la constitución. El pueblo quiere aprender, salir de su adormecimiento. Quema televisiones en la calle y compra libros ¿Díganme que eso no es bonito? La violencia y la ira son procesos naturales de cualquier movimiento revolucionario. Ninguna revolución se hizo pidiendo permiso, y hoy la señora que decía “no es la forma” hoy dice “es la única manera en que escuchen”.

A aquellos que no comparten el movimiento les pregunto ¿no les da vergüenza escuchar al líder de los trabajadores de limpieza, pedir, en pleno siglo XXI derechos como ir al baño? ¿Escuchar a una anciana que gasta $97.000 pesos en medicamentos con una pensión de $100.000? ¿Titularte y al día siguiente estar INMEDIATAMENTE adeudado por 15 años?

Los procesos de maquillaje que históricamente la izquierda y la derecha han llevado a cabo con las reformas (como aquella tan citada de Lagos en 2005) son muy parecido a lo que decía el Hombre Invisible, Jack Griffin “Empezaremos con un puñado de asesinatos. Gente Importante. Gente pequeña. Simplemente para demostrar que no hacemos distinciones.”. Embolinar la perdiz, hacer creer que las cosas cambian, para que no cambie nada.No les da vergüenza ni miedo mentir, coludirse, estafar, porque siempre han ganado, nadie realmente los ve y viven en la impunidad. Son los hombres invisibles, el 1%, del 1% que domina el mundo.

Y aunque sí, hoy festejamos porque desde que tengo memoria, la política chilena logra un acuerdo relativamente transversal en una materia impensada hace un par de meses atrás, no hay que confiar en ellos.  El hecho de crear un proceso selectivo de aprobación de 2/3, es la prueba fehaciente de que siguen siendo los mismos weones cochinos de siempre. En el fondo, no hay nada que celebrar porque, aunque los cabros, los estudiantes nos enseñaron nuevamente que el poder está en nuestras manos, hoy pagamos este paso con sangre. Con tortura y vejámenes.  Una victoria pírrica. Y la desconfianza ya está instalada en nuestras mentes.

Hoy sepan que más que nunca, observamos todo lo que hacen. Hoy nosotros vigilamos a los vigilantes.

Comenta o muere

Periodista. Fundador de Plan9. Weón fome.