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Amor gatuno: 9 grandes de la literatura y la influencia felina en sus creaciones

20 agosto, 2017

Amor gatuno: 9 grandes de la literatura y la influencia felina en sus creaciones

Se dice que todo escritor necesita tener una fuente de inspiración y como agosto es el mes de los gatos, no podíamos quedar fuera de un listado que busca conocer a los grandes de la literatura que han tenido una relación cercana con los felinos.

Así que como  no solo estarán arriba de tu techo en las noches, ahora podrán ser la motivación ideal que estabas buscando para tomar un par de libros y conocer a nueve escritores de distintas partes del Mundo que vieron cómo sus felinos fueron una motivación en sus creaciones.

Pasa a leer y cuéntanos con cuál de todos comenzarías la lectura felina:

Ray Bradbury

¨That’s the great secret of creativity. You treat ideas like cats: you make them follow you.”

El genio de Bradbury puede pasar a la inmortalidad por Crónicas Marcianas (1950) y por Fahrenheit 451 (1953) y es que el género de ciencia ficción, fantástico y también de terror lo consagraron como uno de los escritores estadounidenses de alto renombre.

Las novelas de Ray rayan en la angustia y también en el desconcierto que provocan en los lectores, lo convierten en un autor que vale la pena leer, releer y releer nuevamente. La inspiración felina está presente en la creación de sus obras, incluyendo la recopilación  de cuentos desde 1946 a 2004 y que lleva por nombre El signo del gato.

Truman Capote

Capote no queda fuera de esta lista, y es que su amor por sus felinos lo llevó a aparecer en más de una oportunidad posando con sus gatos. El periodista y escritor de Desayuno en Tiffany’s (1958) y de la aclamada A sangre fría (1966), también incursionó en el cine con diferentes guiones y también colecciones de trabajos cortos. Su figura llega al cine con Capote en el 2005.

Capote tuvo dos gatos y un perro y si bien compartía su amor con sus tres mascotas, no es difícil verlo proteger a los felinos de su bulldog en varias fotografías.

Hermann Hesse

La admiración de Hesse por los felinos se puede ver a simple vista en esta fotografía. A pesar de que tenía más de uno en casa, se ha señalado que fue Lowe quien más lo inspiraba diariamente y con quien pasaba sus ratos libres.

El escritor, novelista y también pintor alemán ha logrado la venta de más de 30 millones de ejemplares en todas partes del globo. Entre las novelas más famosas se encuentran Demian (1919), Siddhartha (1922). El lobo estepario (1927) , mientras que en cuentos se encuentra Gedichte des Malers (1920).

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Aldous Huxley

“My young friend,’ I said, ‘if you want to be a psychological novelist and write about human beings, the best thing you can do is to keep a pair of cats.”

Huxley, uno de los grandes crítico de los roles y de los parámetros sociales, no se limitó a las convenciones sociales de su tiempo y en sus obras plasmó una constante de crítica social que sigue vigente en nuestros días.

Arte, amor y todo lo demás (1925), Mi tío Specer (1924) y Un mundo feliz (1932) son solo algunas de la más de veintena de obras del autor, entre novelas, ensayos, cuentos, poesía y literatura de viaje.

Julio Cortázar

El escritor e intelectual argentino conocido por ser un grande de la narración breve y el relato corto, se caracterizó por un amor felino que plasmó también en sus obras. Es en Rayuela (1963) y en El último round (1969) donde hay presencia gatuna. Además, se cuenta que Cortázar incluso llamó a uno de sus gatos T.W. Adorno.

Mientras que sus obras han sido traducidas en diversos idiomas, la clásica Rayuela lo ha sido en 30 idiomas diferentes, alcanzo un reconocimiento mundial que sigue vigente con el paso de los años. Además de las novelas que lo caracteriza, Cortázar se dedicó a la prosa breve, a los cuentos, la crítica y las traducciones.

Haruki Murakami

Se dice que antes de que el escritor japonés comenzara su carrera literaria, abrió un bar de jazz llamado el Gato Pedro, anticipo de su gusto y cercanía con los felinos, los que se encuentran presentes en varias de sus obras y cumplen roles tales como ser un nexo importante entre sus personajes o cumplir la función de completar a los mismos.

Murakami es considerado un escritor posmoderno de renombre, el que no solo ha escrito novelas, sino que también colecciones de relatos, cuentos ilustrados y también ensayos. Entre las obras más famosas a su haber están Tokio Blues (1987), Al sur de la frontera, al este del sol (1992)y 1Q84 (2011), entre otras.

Mark Twain

Desde la temprana infancia Twain convivió con los felinos, lo que potenció una relación cercana y duradera en el tiempo. Con el paso de los años y la creación literaria, la relación con los gatos siguió presente en la vida de este escritor y orador norteamericano.

El autor de Las aventuras de Tom Sawyer (1876) de Las aventuras de Huckleberry Finn (1885)  consideraba a los gatos en un nivel superior, llegando a señalar que si los felinos se cruzaran con las personas, mejoraría la raza humana, pero no así la felina.

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Las hermanas Brontë

Y como los grandes de la literatura no  podían ser exclusivamente hombres, las hermanas Charlotte y Emily también tienen presencia y es que ambas sentían mucha cercanía con sus felinos. De hecho uno de ellos, Tiger, se convirtió en el favorito de las hermanas, fuente de inspiración y también de relajo mientras Emily escribió la obra que la posicionaría como escritora, Cumbres Borrascosas.

Charlotte, por su parte, escribió Jane Eyre, novela romántica publicada en 1847 que cuenta con once adaptaciones cinematográficas.

Ernest Hemingway

Uno de los novelistas estadounidenses más importantes del siglo XX no podía quedar fuera de este listado. Y es que Hemingway alcanzó la publicación de siete novelas, dos ensayos y seis recopilaciones de libros a lo largo de su trayectoria.

La cercanía y el devoto amor por los gatos marcaron su vida. Uno de los primeros felinos que el escritor tuvo, llamado Snowball, fue un obsequio. El gato tenía más dedos de lo normal, una mutación que todos los descendientes de Snowball también tenían.

Una peculiaridad digna de notar es que en  la casa de Hemingway en Key West, Florida, alcanzaron a vivir 50 gatos, quienes son justamente gatos polidáctiles, con dedos extras.

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