fbpx
Alta Fidelidad Animé Cine Asiático El Infinito Música Recomendamos Reviews アジア

Alta Fidelidad: Kimi no Na wa (2016) por Radwimps «Siento que ya nos conocemos»

18 marzo, 2019

author:

Alta Fidelidad: Kimi no Na wa (2016) por Radwimps «Siento que ya nos conocemos»

Cuando la película de animación «Kimi no Na wa» («Your Name«) llegó a Netflix, muchos lograron apreciar la belleza del imaginario oriental y la quimérica forma en la que se llevan a cabo muchos de sus proyectos audiovisuales.

No podemos negar que la cercanía que consiguió su director, Makoto Shinkai, logró que el hype con respecto a este largometraje se disparara, lo que no sólo se remitió a los admiradores y seguidores de la animación japonesa, sino que logró convencer a aquellos que suelen disfrutar de una buena película, logrando derribar los prejuicios -muchas veces- tan arraigados al animé.

¿Pero qué es una buena película sin un buen soundtrack?

Es que si bien la trama de «Kimi no Na wa» puede fácilmente llegar a los corazones de quienes la vean, resulta claro que la emocionalidad que tanto caracteriza a los films orientales siempre va de la mano con el elemento sonoro. Y la obra de Shinkai está lejos de ser la excepción.

Recordemos que este trabajo terminó vendiendo más de 100 mil copias, lo que le valió una certificación de la Recording Industry Association of Japan. Además, no contentos con eso, el álbum sacó dos versiones, una en inglés y otra en japonés, lo que terminó por catapultar su éxito, incrementando sus ganancias.

La historia que cuenta la peculiar relación entre Mitsuha Miyamizu y Taki Tachibana (y que nos recuerda a la conocida leyenda del «hilo rojo») fue musicalizada por la banda japonesa Radwimps, en un trabajo que se convirtió en su octavo álbum de estudio.

Radwimps: Oficiar como maestro de ceremonias

Lo que hace este cuarteto japonés es brindar un espacio emotivo y pintoresco a su sonido, amalgamando fuertemente la musicalidad con la imagen. Esto último viéndose reflejado, sobre todo, en sus canciones instrumentales.

Los temas cantados, que no son muchos pero que tuvieron inclusive sus respectivas versiones en inglés, tampoco son para dejarlos de lado. El single «Zenzezense«, que fue la canción principal de la película, también tiene este toque emotivo en su potencia.

Pero no nos referimos a la emotividad muchas veces propia de una balada intensa, sino a la fuerza que pueden llegar a tener los openings de animé, aquellos ligados al rock y al pop, a los coros desgarrados y a las guitarras melódicas.

«Dream Lantern«, primera canción del disco, resulta ser la bienvenida perfecta, aunque no resume para nada el sonido del álbum. Sí, nos seguimos apegando al instinto pop-rock tan propio de los soundtracks del animé, pero las canciones instrumentalizadas (que son la mayoría, como ya habíamos mencionado) distan bastante de este estilo.

Por ejemplo, «School Road» e «Itomori Highschool«, son dos canciones consecutivas que musicalizan el inicio del film, donde se presenta a los protagonistas. Ligadas a las melodías suaves, y entregando especial preponderancia a los violines, las guitarras acústicas y al piano, estas breves canciones son ideales: podemos escuchar la simpleza e inocencia de los adolescentes.

Algo parecido sucede con «First View of Tokyo«, donde se puede oír la emoción y la expectación a lo desconocido, que es lo que expresan los protagonistas en este largometraje durante la primera parte de la historia.

Lo que sí aseguramos, es que en el disco completo –que contiene 27 canciones– podemos encontrar de todo un poco. Toques de balada, un poco de rock, jazz, pop y música clásica; alusiones a la nostalgia y a la melancolía, a la felicidad, a la tristeza y a la emoción, las que son atacadas desde el minimalismo o desde la complejidad, jugando con los ritmos y la interpretación.

Más?
Todos locos: Así es la última temporada de LEGION de FX

«Goshintai«, por dar un ejemplo, es una canción tan sublime y etérea, que te recuerda a aquellos soundtracks de antaño, donde un director coordinaba a toda la orquesta para crear obras magnas e inmortales, incluso sacras (para muchos). Aquello también sucede con con «Kuchikamizake Trip», la que combina elementos clásicos y modernos, es una mezcla escalofriantemente fascinante.

«Sparkle«, que no fue el tema principal de la película pero sí un b-side memorable para todos aquellos que engancharon con la película, también posee esa fuerza y emotividad inherente del animé.

La letra, igualmente, nos muestra con esa prosa oriental tan profunda en su simpleza, de lo que trata la película. Así que si no la has visto, te recomiendo darle una vuelta a este tema (que es mucho mejor que leer una sinopsis aburrida y con posibles spoilers).

«Nandemonaiya» también sigue un patrón similar a «Sparkle«. La verdad es que las canciones que presentan voz son bastante parecidas unas con otras. Las variaciones son mínimas. Es que al parecer encontraron la fórmula perfecta y no quisieron soltarla más, lo que creo que les pudo jugar un poco en contra.

Aunque claro, la coherencia entre las canciones y la película es evidente. Bueno, en realidad eso es lo que sucede cuando se trata de original soundtracks y no de canciones creadas en otros contextos.

Bajo los parámetros anteriormente descritos, es que podemos decir que este proyecto de Radwimps no resulta en ningún momento lento o aburrido, quizás sea por la diametralidad de los géneros desarrollados, o por la duración de los tracks o incluso por lo fehaciente que nos resulta mezclar este soundtrack con las imágenes de la película.

Es que si bien este disco actúa de manera sólida por sí solo, se vuelve soberbio cuando lo acompañamos de una historia tan linda como la que nos presenta «Kimi no Na wa»

Comenta o muere

멜~ 25. Periodista y melómana.