El Infinito

Alan Rickman: El último gran supervillano

14 enero, 2016

Alan Rickman: El último gran supervillano

Alan Rickman para muchos será Snape, para otros, será ese eterno secundario que se roba la película. Para mí (y para muchos) siempre será Hans Gruber.

Rickman falleció hoy a la edad de 69 años.  The Guardian informa que se lo llevó el maldito cáncer. No sé si podamos seguir soportando esto. Weiland, Lemmy, Bowie y ahora Rickman. Una escalada de violencia por parte de la muerte que nos va a dejar exhaustos emocionalmente.  Sabemos que los ídolos mueren ¿pero a este ritmo?

Será que como canta Dylan, los tiempos están cambiando. Demasiado rápido. Gente joven  y que siempre creímos que estarían ahí, con nosotros, parte, dejando un legado envidiable  y a uno, con una pena adentro de no saber cómo lidiar con eso.

Son tus amigos, pero no los conoces.

Me emborraché mucho al lado de Lemmy y me sentí muy triste junto a Weiland.  Bowie musicalizó momentos importantes de mi vida y Rickman era la razón para quedarme a ver el trasnoche de Canal 13 junto a mi madre. Es raro extrañar a gente que no conoces, aunque crees que así lo hagas.

Rickman fue mucho más que Gruber y Snape eso sí.

Fue el  Dr. Lazarus en Galaxy Quest, el  Sheriff de Nottingham en Robin Hood: Price of Thieves, la voz del pesimista Marvin en Guía del viajero intergalactico e incluso el fundador del punk en la divertida comedia CBGB, un actor que no necesitaba parafernalia para sobresalir.

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Y fue  por supuesto, un consagradísimo actor de teatro. En alguna ocasión, Rickman comentó: “El teatro es mi religión”, curiosamente, el primer papel para el celuloide fue Hans Gruber y de ahí, con sus modismos, timbre y estilo, le dio forma a todos los villanos de los 90. Una cosa poca.

Como buen británico, el hombre tenía una excepcional habilidad para ser encantador, así lo demuestra la carta que le escribió a Rowling por dejarlo interpretar a Snape, documento fehaciente de la sencillez y humildad de uno de los más grandes villanos del cine. Te dejamos con la carta publicada originalmente en Empire.

Rickman, fuiste un grosso.

“Acabo de regresar del estudio de grabación de voz, donde he hablado ante un micrófono como Severus Snape por última vez. En la pantalla vi algunas tomas en retrospectiva de Daniel, Emma, y Rupert de hace 10 años. Tenían 12 años. Así mismo, hace poco he regresado de Nueva York, y mientras estuve allí, vi a Daniel bailando y cantando (brillantemente) en Broadway. Toda una vida parece haber pasado en sólo unos minutos.

Tres niños se han convertido en adultos desde que recibí una llamada de Jo Rowling, que contenía una muy pequeña clave, y que me persuadió de que había más en Snape que un repetitivo vestuario, y que aunque sólo habían sido publicados 3 libros para ese entonces, ella dejaba su inmensa y dedicada narrativa en las mejores manos.

Es una necesidad muy antigua escuchar historias. Pero una historia necesita de un buen narrador. Gracias por todo Jo”.

Happy Trials, Rickman. Yippee ki-yay, motherfucker.

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Periodista. Fundador de Plan9. Weón fome.