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Plan9 Recomienda (de nuevo): Initial D

Initial D? Deja Vu_Start playing

La dinámica actual en el mundo del anime es sencilla de seguir, cada temporada aparece un nombre nuevo que se lleva gran parte de la atención. En algunos casos, eso se traduce en producciones excelentes como Attack on Titan, otras, cosas como The Promised Neverland.  Debido al influjo monetario de los últimos años, gracias a la introducción de contratos entre estudios y plataformas de streaming, la cantidad de producciones ha crecido de forma exponencial.

Seguir el ritmo de los lanzamientos por temporadas es complejo, ni hablar de llevarle el paso a todos los memes nuevos que aparecen. Pero además, hay un problema generacional que pasa más menos inadvertido: El público (joven) en general está dejando de lados los clásicos.

A esta altura, obras que ya pueden ser categorizados como vintage siguen calando específicamente solo en su nicho generacional y a menos que figuren en puestos altos de sitios como My Anime List u otros similares, muchos títulos han dejado de atraer público.

El panorama donde se encuentra Initial D es, por decir lo menos, problemático. La discusión entorno al producto se ha reducido a memes sobre derrapes, solo un auto de los que aparecen en la serie y eurobeat, con justa razón. Uno llega a ver las aventuras de Takumi y sus amigos gracias a las compilaciones de eurobeat que se encuentran en YouTube donde aparecen distintos personajes de la serie y cada tema acelerado provoca ganas de subirte al carrito del super e intentar derrapar sin chocar con alguien más al virar de un pasillo a otro.

Y ahí es cuando el meme deja de ser meme y se vuelve la gran serie que es. Y por eso nunca podemos dejar de recomendarlo.

Deja vu

La premisa de Initial D es sencilla: sigue la vida de Takumi Fujiwara un adolescente que se encarga de hacer las entregas de tofu de la tienda de su familia, dirigida por su padre y ex piloto de carreras clandestinas, Bunta Fujiwara. 

La fama que posee es totalmente justificada. Uno llega a Initial D con una idea predeterminada por la cantidad de memes y eurobeat (cuya ejecución en la serie no decepciona) pero el hype es real. En gran medida, es una drama tipo telenovela que tiene como punto principal carreras clandestinas, enfocadas en derrapes en caminos de montaña.

Es fácil de digerir, no tiende a ser un producto asfixiante, al menos hablando sobre la historia en general. Initial D se apropia de algunos clichés de todo shonen para permitirse tener un ritmo bien estructurado: cada auto tiene una historia particular, cuentan con distintas ventajas y una que otra traba, los conductores suelen explicar a cabalidad los detalles de sus estilos de conducir, las modificaciones y cómo logran ganar o perder sus respectivas carreras.

Y sí, también contiene ese detalle a ratos molesto de agregar nombres específicos como si fueran poderes especiales a cada acción, escuchar misfiring system, kansei dorifto, la mano/el pie de dios, fujiwara zone se puede volver un tanto tedioso, pero le entrega un carisma particular.

Gracias al aporte de una leyenda japonesa del drift, Keiichi Tsuchiya, la serie goza de una credibilidad sustancial, incluso para un público con conocimiento de automóviles. El acercamiento que hacen tanto manga como anime a las carreras callejeras es verosímil, y eso le permitió a Shuichi Shigeno la capacidad de darle diálogos a cada personaje con un amplio conocimiento de las diferencias entre autos, terrenos y habilidades, logrando llegar a un punto en que se vuelve educacional, sin que aquellos puntos se vuelvan disruptivos para la narración.

NtdA: Cabe destacar que uno de los ayudantes de Shigeno fue Jyoji Morikawa, el creador de Hajime no Ippo.

Es entendible que nuevas generaciones o personas que no acostumbran a ver anime sientan cierto desdén por Initial D. La animación de las primeras tres temporadas es conocida por una estética noventera que comienza a desentonar en el momento que aparecen autos producidos en 3D CGI, la disonancia entre ambos formatos de animación pasa a medida que uno se acostumbra a las diferencias.

Ya entrando en Fourth Stage, la producción de cada capítulo es homogénea, disminuyendo los desniveles, sin embargo, aquella uniformidad a la animación le quita cierto atractivo al diseño individual de cada personaje, el rubor de Takumi, las expresiones de Itsuki y esa simpatía tan vintage que posee la animación tradicional se pierde en favor de una estética con menos personalidad. Los cambios al diseño de Ryosuke en cada temporada son algo inexplicable.

Deja Vu

El mangaka Hiroya Oku es conocido principalmente por ser el creador de Gantz, sin embargo, su carrera comenzó con exitoso manga titulado Hen (1988-1997).

Gracias a sus ventas, Oku invirtió en computadores y software especializado en diseño 3D, también entrenó a su equipo de ayudantes para crear Zero One, un manga con una recepción tan paupérrima que fue cancelado luego de solo tres volúmenes, dejando a Oku con problemas de dinero. Teniendo ese antecedente en cuenta, la producción de la primera temporada de Initial D se vuelve más interesante, incluso con lo extraño que luce la unión de animación tradicional con 3D CGI, la serie logró una recepción suficiente para producir un total de 6 temporadas, tres películas que resumen la primera temporada y un live action del que no hablamos.

Más allá de tener elementos shonen, la narrativa de Initial D no involucra carreras por dinero o salvar la vida de algún personaje. Cada piloto solo pone a prueba sus habilidades, mientras que la victoria es un mero asunto de orgullo.

Incluso con la carencia de aquel recurso, la serie es atractiva. La forma en que cada personaje tiene motivaciones propias, habilidades distintas y una personalidad entrañable, hacen que los episodios centrados en sus relaciones sean simpáticos. El crecimiento de los personajes es sensato, aunque es lineal tiene sentido para cada uno. Es posible crear un vínculo con cualquiera de ellos, sin embargo, Takumi es un protagonista consistente que evoluciona junto al espectador.

¿Hablemos de lo importante? Eurobeat. Una de las características reconocibles de la serie, esa que la hecho conocida incluso para público que no consume anime es la música. En realidad, hablemos sobre el diseño sonoro de Initial D.

El encargado de ese trabajo fue Masafumi Mima, quien destaca por currículum extraordinario. Se ha desempeñado tanto como director y manager de sonido en Full Metal Alchemist Brotherhood, Hajime no Ippo, Boku no Hero Academia, Pokemon, Paranoia Agent y más. El sonido de cada motor es reconocible, la palanca de cambios, los neumáticos derrapando en el asfalto, cada close up dirigido a un freno tiene una calidad de detalles que hacen de Initial D una joya al hablar de sonido. 

Ahora sí hablemos sobre música. Cada temporada de Initial D es un mixtape, contienen una colección de canciones de eurobeat curadas específicamente para la serie. Ese techno de tempo acelerado con detalles coloridos es, sin lugar a dudas, la mejor decisión ejecutiva que tuvo Studio Gallop y Studio Comet con relación al anime. Más allá de hacer a Initial D un producto reconocible, el uso de eurobeat produjo una relación simbiótica entre los productores del género y el anime. Sí, también es la responsable de todo el influjo de videos recopilatorios y memes.

Por cierto, recomendamos Initial D – Selection 2, el mejor de toda la saga.

Initial D no es un anime “excelente”. Por donde se le mire tiene problemas que en general, pasan desapercibidos. Dejando a un lado la animación de las primeras temporadas, perfectamente se puede colocar junto a Cowboy Bebop, Shojo Kakumei Utena, Yu Yu Hakusho y Mobile Suit Gundam Wing, es así de buena. La correcta ejecución del guión y una trama liviana, sumado a una banda sonora excelente son sus puntos fuertes y en un mundo en donde todos quieren ser especiales, a vece solo basta con tener buen desempeño.