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Promising Young Woman: Culpable hasta que se demuestre lo contrario

Nadie está libre.

Corría el año 2016 cuando tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo impactaba la noticia sobre la brutal violación a una joven estudiante en la Universidad de Stanford. A pesar de la presión mediática y todas las pruebas en su contra, el sentenciado Brock Turner salió en libertad tras solo 90 días en prisión, con la excusa de que “no era necesario arruinar la vida de un joven prometedor por tan solo 20 minutos de acción”. Sí, así tal cual. Como suele ocurrir en estos casos, la justicia —y muchas veces el público— olvida el otro lado de la historia; la de aquella joven prometedora, esa “Promising Young Woman” cuya vida se ve interrumpida y arrebatada por un suceso tan devastador.

En este contexto, la actriz y directora Emerald Fennell se atrevió a cuestionar, explorar y fantasear sobre lo que sucede en este otro lado, trayendo a nosotros una cinta tan aplastante como lo es Promising Young Woman —desastrosamente traducida a “Hermosa Venganza” en hispanoamérica. Aunque su argumento se resume modestamente en una vendetta, preferiría llamarlo más bien una reflexión acerca de los traumas, la rabia y la victimización.

Venganza y nada más que la venganza

La historia nos presenta a Cassandra —interpretada por Carey Mulligan en, quizás, el mejor papel de su carrera— , una destacada ex-alumna de medicina quien, tras un traumático incidente que involucra a su mejor amiga decide abandonar su carrera y todo en la vida, al parecer. Sin relaciones ni amistades de ningún tipo, vive con sus padres y trabaja en una modesta cafetería.

Pero a pesar de su aspecto (no tan) juvenil e inocente, Cassie mantiene una doble vida. Mediante un elaborado plan, busca encargarse de quienes atacaron a su amiga hace ya tantos años, y de paso, enfrentar a los potenciales violadores, acosadores e imbéciles que aparezcan en el camino bajo la máscara de la amabilidad.

Lo que podría haber terminado siendo la trama de una telenovela (muy al estilo de Amanda), acabó siendo, para suerte de todos, una de las cintas más comentadas en los últimos meses.

Hoy, Promising Young Woman fascina al público y la crítica, arrasando en cada festival y premiación al que se presenta. Pero este caramelo ácido con lindo envoltorio tiene mucho más que ofrecer a su público que solo a una femme fatale con Britney Spears sonando de fondo.

Antes de una venganza, cava dos tumbas

Vivimos una época complicada y no podemos negar que parece ser aún más difícil si eres mujer. Acoso, discriminación, violencia y feminicidios son pan de cada día para alimentar los noticieros y matinales, mientras que en redes sociales reinan las “funas“. Es de esperarse, entonces, que el sentimiento general sea de inseguridad, impotencia e impunidad. ¿Qué sucede cuando estas emociones corrompen a una persona? Obtenemos un personaje como el de Cassandra. Fría, distante, calculadora, violenta (aunque la cinta deja este último atributo más bien a nuestra imaginación). Cassie es, como dirían los más jóvenes, tóxica.

Pero no me malinterpreten, es el trauma que la impulsa. Y la venganza. Como si de un karma se tratara, me da la impresión de que intenta escapar de un predispuesto estado de víctima, convirtiéndose por tanto en victimaria. Su presa: hombres que se creen lo suficientemente caballeros para ayudar a una joven en apuros. Ayudarla a llegar a la cama. Ojalá lo suficientemente ebria, aún.

En lo que se desarrolla la primera mitad de la película, estos personajes no son sujetos que hayan cometido un crimen personal hacia nuestra protagonista. Es más bien, de hecho, que ella los busca, como si se tratase de una desquite contra los hombres en general. ¿Es Cassie una especie de justiciera o tan solo una sociópata? La respuesta dependerá de quién le preguntes. Lo que pasa con PYW es un fenómeno que solo puede entenderse desde la vereda de las violentadas. De quienes han sufrido en carne propia la cultura del abuso y su normalización ¿vestirte provocativamente? Es entonces normal que te acosen. ¿Estar ebria y sola? Es tu culpa por no cuidarte. Todas esas agresiones y comportamientos que responsabilizan a la víctima están arraigados y no han sido cuestionado sino que hasta hace poco.

Pero existen detalles en esta narrativa que me preocupan en exceso. ¿Cuál es el castigo que ellos reciben? ¿Qué sucede si las cosas se ponen violentas? ¿Qué consigue ella, al final del día, con esta peligrosa misión? La película no termina de explorar lo suficiente a su protagonista como para responder certeramente estas preguntas. Aunque sí deja en claro algo fundamental: su deseo de venganza, sea cual sea, la ciega por completo. A Cassie no le importarían mis estúpidas preguntas ni en lo más mínimo.

El poder de las palabras

¿Me creerían si les digo que la palabra “violación” —rape— no es mencionada ni una sola vez en toda la película? Digo, no tienen que creerme, es así. Y no por casualidad.

Estamos contando una historia que gira en torno a una agresión sexual, pero aquella violación no es más que una “circunstancia inusual”, una “situación de peligro”, aquello “que ella se buscó”. Una “mala decisión“. Un simple “accidente“. La película aborda el tema tal como todos los personajes en ella lo hacen: invisibilizandolo, disminuyendolo, evitandolo.

Más allá del guión de por sí, la cinta está repleta de sutiles detalles, como si cada una de las palabras de cada uno de los personajes hubiesen sido elegidas minuciosamente. Esto es aún más notorio cuando se aborda el segundo tema medular de la película: la siempre omnipresente presunción de inocencia.

Para el imaginario de la película —y en particular para el personaje principal— no hay espacio para los “soy un buen chico“, los “yo no participé”, los “éramos muy jóvenes”, los “no sabía lo que hacía”. Asumiendo el peor potencial de cada personaje (ojo, sea hombre o mujer), Promising Young Woman propone que todos son culpables, al menos hasta demostrar lo contrario. ¿Cuál es la verdadera naturaleza de los chicos buenos cuando nadie los ve?

Nostalgia y el aesthetic

Hay muchos adjetivos que podrían usarse para describir Promising Young Woman, pero mi favorito por mucho es incómoda. Mulligan ya hablaba sobre esto en una entrevista con Variety, sobre la impresión que causó la premiere de PYW en el Festival de cine de Sundance: Nadie estaba cómodo en sus asientos. Podías sentir sus estómagos revueltos. Es muy extraño causar esa reacción, no lo veía en mucho tiempo.

Pero esta permanente sensación de incomodidad no es debido, únicamente, por el delicado tema que trata la cinta de Emerald Fennell. En muchos momentos, la cinta pareciera preocuparse más de la forma que del fondo. Pero es gracias a este enfoque que Promising young woman goza de una estética fascinante y atrapante.

Cassie no es más que un personaje con un seria conducta post traumática y su vida parece congelada en el tiempo; como si fuera una adolescente, aún en sus días universitarios. Uñas de arcoíris, ropa rosada, emana una esencia hiperfemenina. Incluso su hogar parece una casa de muñecas, con ella en el medio como una barbie despeinada.

Y es precisamente este papel de joven siempre sonriente, inocente y dispuesta lo que da la vuelta de tuerca para que la película posea un tono casi “cínico”. Pero por favor, no caigamos en el error de pensar que el papel de Cassandra es algo similar a una mujer fatal como muchos medios la catalogan, porque entonces no habremos aprendido nada.

¿No es tan solo en la escena inicial (al igual que en el trailer) que Cassie se muestra como una sencilla mujer de oficina? Blusa, Blazer, un moño. Nada más provocativo que salir cansada de la pega y aprovechar —quizás demasiado— el happy hour en el primer bar que encontró. ¿Acaso es su maquillaje sobrio? ¿Su falda a la altura de las rodillas? ¿Será que realmente luce como si lo pidiera? Nada de eso importa. No importa que luzca como un seductor bombón envuelto o no, tan solo lo pronto que esté de quedar inconsciente.

Entre los muchos géneros que Promising Young Woman explora durante sus poco menos de dos horas, relucen términos cómo thriller, drama e incluso comedia. Pero me atrevería a decir, por sobre todo, que es más bien una película de terror. Preguntenle si no a cualquier mujer que la haya visto.

Es solo con un trabajo tan bien logrado, como lo es esta ópera prima de la británica Emerald Fennell, que se experimenta el verdadero terror y desconfianza en el mundo actual. “Nadie está libre de culpa” y “jamás se termina de conocer a alguien” son frases que me causarán escalofríos de ahora en adelante.

Hoy, Promising Young Woman compite por cinco estatuillas en los premios Oscar, incluyendo mejor película y director. Sumamos a este logro que se marca un precedente en la historia de la premiación. Por primera vez, dos mujeres compiten en la categoría de mejor director simultáneamente, esto junto a Chloé Zhao por Nomadland. Enmarcando, además, la racha de nominaciones de cintas debut que vemos ya desde hace un par de años lidera la temporada de premios.

De esta manera, triunfa la leyenda urbana de una prometedora joven que recorre bares en busca de un caballero que la salve. La historia que necesitábamos para abrir más de algún par de ojos incrédulos. Polémica e incendiaria, una fantasía de venganza perfecta. Porque mantenerse en el terreno de la fantasía no cuesta nada, por ahora.

Por María José González

Solo finjo saber lo que hago hasta que me resulta. Y siempre me resulta.

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