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Palm Springs: La vida es una mierda si no te importa nada, hasta que algo lo haceLo lees en menos de 7 min ;)

Palm springs: Una y otra y otra y otra vez. Mar 12, 2021 5 min

Palm Springs: La vida es una mierda si no te importa nada, hasta que algo lo haceLo lees en menos de 7 min ;)

“Es una de esas… situaciones de bucle temporal infinito de las que quizás has escuchado.” Nuestras vidas en pandemia, en muchos casos se han vuelto agobiantes y monótonas. Y el cine, por más de un año ha sido uno de los evasores de esa realidad. Con los servicios de streaming estrenando cintas a toda máquina, nos hemos llenado de estímulos y distracciones para sobrellevar los días, y aunque en su mayoría sólo hemos conseguido un montón de productos intrascendentes; de cuando en vez aparecen pequeñas joyas para disfrutar. Palm Springs es, sin duda alguna, uno de esos tesoros que no podemos dejar pasar desapercibido.

Protagonizada por Andy Samberg y Cristin Milioti, Palm Springs se sitúa en un discreto resort en medio del desierto de, Palm Springs, California. Ahí encontramos a Nyles, un despreocupado y desentonado asistente a una boda, quien pasa sus días en la piscina y bebiendo más de la cuenta. Durante la ceremonia, se encuentra con Sarah, la dama de honor y hermana de la novia, con quien escapa tras la fiesta y se ven envueltos en un confuso accidente al acabar la noche.

Cuando la mañana siguiente vuelve a ser el mismo, Sarah se da cuenta de lo peor: están los dos atrapados en un bucle de tiempo infinito, aunque Nyles lleva ahí más tiempo del que puede recordar.

Palm Springs se puede resumir —muy acertadamente— como un delirio millenial de El día de la marmota (1993). Y es que la idea de un loop temporal ya ha sido explotada en múltiples ocasiones, aunque me atrevería a decir que muy pocas veces con tanta frescura e irreverencia. ¿Por qué su argumento resulta tan relevante sobre todo en los tiempos actuales? ¿Qué es lo que vuelve a esta cinta tan especial?

Una y otra vez

Quizás el elemento más importante y estructurante de la cinta es el hecho de que el protagonista, Nyles, lleva atrapado en el bucle desde mucho antes que el espectador comience la historia. De esta manera, nos encontramos con un personaje rendido a su infinita condena repitiendo siempre el mismo día y, por consecuente, agotado de vivir.

Si están muy acostumbrados al estilo de Samberg, lo que pareciera “otro más de sus personajes” —muy al estilo Brooklyn 99— no lo es tanto. El comediante logra salir de su zona de confort, y nos ofrece una buena interpretación. Aunque claro, sigue siendo Samberg de quién hablamos. Tampoco esperen demasiado.

Nyles, a diferencia de otros papeles que Andy ha representado, tiene una personalidad algo más oscura y nihilista de lo que esperaríamos; una construcción apoyada en lo poco que la cinta revela de su vida antes del bucle. Resulta sorprendentemente misterioso y emocionalmente complicado. Pero su eterno sinsentido logra interrumpirse una vez que Sarah se une al viaje, alivianando su carga aunque sin dejar de lado su personalidad irónica y escéptica. Después de todo, siguen atrapados, solo que ahora pueden compartir su desgracia.

Finalmente es la química y complicidad entre los protagonistas que logran que toda la historia sea digerible sin problemas. Dos adultos algo inútiles en la vida, que no hacen mucho y beben mucho, los une el sentimiento de todo importarles una mierda. El mundo ahora es de ellos y sin consecuencias, dando rienda suelta a sus más locos sueños, desde robar una avioneta hasta arruinar la boda con un falso aviso de bomba. Nada importará al día siguiente, dándoles otra oportunidad.

Aquí, Cristin Millioti como Sarah no se queda atrás, aportando el lado brillante y lleno de vida de la historia.

Palm Springs Captura

Un ensayo sobre el hastío

La obra debut del director Max Barbakow en conjunto con el guionista Andy Siara hizo noticia durante su estreno el año pasado en el Festival de cine de Sundance, tras que el servicio de Streaming Hulu decidiera comprarla por la módica suma de 17.5 millones dólares y 69 centavos (si, se entendió el chiste). A pesar de lo arriesgado de la compra, pronto la cinta se convirtió en el estreno más visto de la plataforma, demostrando así su potencial.

A primera vista, Palm Springs puede puede parecer una comedia bastante básica, pero logró algo nuevo e ingenioso con una historia que ya todos conocíamos. Sin forzar su subtrama, la película alcanza una profundidad mucho más filosófica de lo que cabría esperar. Otro acierto a la lista.

Su propio director, Max Barbakow, repasa lo que fue darle vida a este proyecto:

“Lo que queríamos era hacer un estudio existencial sobre un personaje llamado Nyles que había perdido las esperanzas en la vida. (…) El elemento de la atemporalidad surgió cuando empezamos a pensar cómo desafiar los defectos de Nyles y ubicarlo de algún modo en un infierno personal.”

Más allá de los chistes de penes o un muy predecible romance, la historia trata de responder, por si misma, cual es el sentido de vivir cuando nada de lo que hagas tiene sentido. Cuando todo sigue igual.

“Creo que tomamos esa idea y realmente agitamos las aguas en las que nos movíamos en cuanto al género, que es fantástico y soñador. (…) Es casi como si estuvieras viendo la continuación de una película que no viste, en la que Nyles descubre lo que pasa con el tiempo. Ya estás retirando al personaje, que es el dueño de ese universo, y luego agregas a otro personaje a la situación, dos personajes atascados en un bucle temporal”

Reírse contigo

Sin gran intención, una película nacida apenas antes de la pandemia y cuyo único objetivo era convertirse en una comedia romántica más del montón (aunque mucho más interesante que el promedio), se convirtió ligeramente en un reflejo de nuestras vidas en pandemia. Palm Springs es la película que nuestros días de cuarentena necesitaban, porque quizás no estemos en un bucle infinito ¡pero así es como se siente!

Nos levantamos cada mañana en la misma cama, en la misma habitación y con las mismas ganas de no seguir viviendo, como si fuéramos nosotros los atrapados en Palm Springs, con la única diferencia de que no estamos en un resort. Ya quisieramos. Pero claro, dentro de la historia los protagonistas tienen, al menos, la posibilidad de escapar, a diferencia de nosotros, los que estamos fuera de la pantalla y que quedamos a merced del universo y la ciencia.

Palm Springs llega y se burla de nuestra desgracia, pero nos divertimos también con eso. Podemos disfrutar de una historia en donde los protagonistas sacan el mayor provecho de cada día, porque no queda más que hacer. Entonces, nos rendimos y dejamos llevar por el hastío como Nyles, funcionando en modo automático, o seguimos intentando escapar de este repetitivo ciclo repetitivo, tal como Sarah. El día comienza siempre igual, pero podemos decidir cómo terminarlo, buscando un hobbie, dándonos el tiempo de descansar o simplemente luchando con nuestros demonios internos.

Palm Springs Captura

Así, nos divertimos por poco más de una hora y media con una película tan sencilla como graciosa, pero que da mucho para pensar. Sus escenas más cómicas son para reír a carcajadas y los momentos románticos no logran ser empalagosos; el equilibrio perfecto que necesitamos para estos tiempos tan confusos. Palm Springs logró dos nominaciones a los Golden Globes Awards y se nombró ganadora como Mejor Comedia en los recientes Critic’s Choice Awards, convirtiéndose en una las sorpresas de esta temporada de premios. Además incluye algunos dinosaurios, física cuántica y a J.K. Simmons en un personaje secundario. No se ustedes pero eso me suena como la mejor película del planeta, por ahora. O hasta mañana; cuando todo vuelva a ser igual.

Solo finjo saber lo que hago hasta que me resulta. Y siempre me resulta.