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Shamo: Vivir es pelearLo lees en menos de 4 min ;)

Feb 8, 2021

Shamo: Vivir es pelearLo lees en menos de 4 min ;)

Advertencia: Contiene violencia sexual y física explícita.

Los shamo son una especie de pollo japonés, llevada desde Tailandia hasta la isla, fueron criados desde el periodo Edo con la única función de participar en peleas de gallos. Son altos y con plumas duras, los gallos son agresivos incluso dentro de sus pares y tienden a pelear entre ellos hasta la muerte.

Creado por Izo Hashimoto e ilustrado por Akio Tanaka, Shamo es un manga poco convencional por donde se le mire. La historia sigue a Ryo Narushima, un joven de 16 que cometió parricidio. Con una carrera promisoria en la Universidad de Tokio, al momento de perpetrar el homicidio de sus dos padres, es enviado a un reformatorio donde es violado y posteriormente aprende a sobrevivir practicando karate.

Shamo es contado desde el punto de vista del villano, no es un seinen cualquiera. Ryo ni siquiera es presentado utilizando el arquetipo de antihéroe, es de lleno un personaje vil malintencionado capaz de violar, atacar a sangre fría a cualquiera y vivir al margen de la sociedad.

Otra de las particularidades del manga fue la disputa legal entre Akio Tanaka y Izo Hasimoto, el problema mantuvo el manga en suspenso en 2007 hasta 2011, donde cambió de escritor; además de pasar a un reprinted desde el capítulo 1 (continuando la historia de los primeros 200). Gran parte del seguimiento que tiene Shamo demuestra un ferviente rechazo al cambio de escritores, no obstante, la agresividad y malicia plasmada en la historia se mantiene igual; la diferencia en el tono en el último arco de este es una necesidad narrativa para forzar al lector a mantenerse atento.

La forma en que Shamo para del episodio 200 al 1 es una anomalía en el manga. Principalmente debido a la forma en que la historia va mutando, es una justificación necesaria para que Ryo, quien desde el comienzo demuestra ciertos significos de humanidad, sobre todo en su reacción a la pelea contra peleador tailandés al que deja ciego por accidente y posteriormente ve como este último muere al ser mordido por un perro en el cuello.

El último gran arco del manga podría haber sido sacado de Dragon Ball Z o Hunter x Hunter, un torneo de artes marciales, donde la única gran diferencia radica en el nivel de violencia. En el gran esquema de las cosas, no aporta mucho a la historia; ni siquiera la figura redentora de Toma es importante, pero sí logra atrapar a cualquier lector que busque ese tipo de historias.

Hablar de Shamo se vuelve complejo debido a la crueldad y cierto tinte de realismo con el que está trabajada la historia. Las violaciones, los homicidios, las mutilaciones, el mundo del hampa japonés, la presión de esta misma sociedad sobre los adolescentes se vuelve un poco denso a ratos. Tiene referencias a literatura occidental clásica, tal es el caso de Crimen y Castigo, sus portadas están inspiradas por pintores como Lucian Freud, Jean-Michel Basquiat y Francisco de Goya, es denso.

A modo de explicar un poco el final, se vienen spoilers: En Japón, el shintoismo es una religión que guarda estrecha relación con la naturaleza, es una creencia animista y chamánica que cree en ciertas divinidades llamadas kami. En la prefectura de Nara, los ciervos son mensajeros divinos, es el mismo animal que se le acerca a Ryo en sus últimos instantes con vida, dejándolo tirado y herido. Tiene una nueva oportunidad, comenzar una vida siendo parte de la naturaleza, donde no pueda dañar a nadie, solo ser un vínculo entre ambos mundos sintientes.

Una manga similar es Holyland (del que ya hablamos acá), no obstante, Shamo no fue diseñado con la idea de evangelizar sobre los beneficios de las artes marciales. Está hecho para presentar un mundo complejo y oscuro, donde incluso los gallos entrenados para pelear hasta la muerte pueden sentir cierta empatia; pero eso no los hace entrañables o respetables, simplemente son personas haciendo lo que mejor pueden dentro de las circunstancias en que se ven involucrados. ¿Lo recomendamos? Ciertamente, teniendo en cuenta el caracter de su historia, además de clara advertencia de la violencia sexual, psicológica y física que se encuentra presente en las páginas de Shamo. Es un manga crudo, con un cambio de tono que muchos encontraran detestable (a nosotros nos gustó caleta) y un protagonista que desafía los estándares de los medios narrativos; sin embargo, es una historia que merece ser apreciada por lo que es: una pelea constante por sobrevivir, sin importar las consecuencias de ello.

Redactor en Plan9.