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15 Años de Eternal Sunshine of the Spotless Mind: El olvido de los inocentes, la memoria de los que perseveran

5 abril, 2019

15 Años de Eternal Sunshine of the Spotless Mind: El olvido de los inocentes, la memoria de los que perseveran

Pierre Bismuth es un artista francés con dilatada carrera y que usualmente suele trabajar en su obra – como buen representante del Apropiacionismo- diversas técnicas que van desde el audiovisual hasta el collageYa saben, ese estilo postmoderno que aúna todas las disciplinas y las fagocita para volverla fuente y obra al mismo tiempo.

Bismuth, a finales de los 80 conoce al joven baterísta de la banda pop francesa Oui oui, un tal Michel Gondry. Y el resto, es casi historia conocida. O algo así. Porque de ellos, es la génesis de Eternal Sunshine of the Spotless mind, una película que hace un par de semanas cumplió la edad de la pubertad, y siguen tan vigente como hace una década y media.

Un referente ineludible del cine del nuevo milenio, considerada a estas alturas de culto y parte de la camada de obras nacidas de directores de videoclips que subvirtieron un poco la narrativa en el principio de los años dos mil, con un lenguaje mucho más alejado de la academia que el tradicional.

Eterno resplandor está mucho más allá de ser cine romántico, es una obra arraigada en un estilo personal, narrativo, y un espejo a medio caballo entre la ciencia ficción, lo naive, y lo trágico de las relaciones modernas y el transitar de los jóvenes hoy adultos, que en el fondo, siguen siendo unos pendejos de mierda.

Cine, y el formato de la narrativa

Gondry y Bismuth se volvieron amigos en la década de los 80 aunque ya venían divisándose de antes en varios círculos cercanos, según le comentó el artista en su momento a The Guardian.

“Lo conocí a la pasada por años a través de amigos comunes, pero no comenzamos a hablar hasta más tarde”

Gondry encontraba en Bismuth a un artista falto de pretensión, algo raro en bueno, los artistas. Y quizá algo de su pasión por el cine los unió.

Pierre siempre ha dicho que gran parte del corpus de su obra proviene de este formato, algo que el define como parte de su materia prima básica para trabajar su arte: “Comencé a trabajar con la película porque era fácil” (…) “Vengo de una generación que creció con eso”.

De todas maneras Bismuth siempre ha señalado que lo suyo no es precisamente el cine per sé, es más, comenta que no está realmente interesado particularmente en él de manera clásica, lo suyo es más bien “dañarlo“. Cortarlo, modificarlo, extraer el sonido, cambiarlo.

De hecho, una de sus instalaciones más conocidas es Respect The Dead, en donde edita películas y las corta justo antes de la primera muerte dejando al que mira, sin resolución alguna. Como si se les negara el clímax que anhelan como espectador

Ya entrados en la década del noventa, Gondry y Bismuth eran amigos. El primero además, contaba con varios trabajos en el mundo del videoclip que demostraba la plástica e imaginario tan característicos del galo.

En 1993 realizó el celebrado clip para Human Behaviour de Björk  y luego repitió con ella en 1997 presentando Bachelorettede su disco Homogenic.

Acerca de esta faceta de su vida, en 2017, Gondry se presentó en la Usina del Arte en Buenos Aires y reflexionó de buena gana sobre su primera labor en este mundo.

“Es bueno hacer videoclips porque es distinto a hacer una película, tiene menos presiones, menos críticas”. (…) “Recomiendo empezar haciendo videoclips. Si es necesario pueden hacerle videoclips gratuitos a tus amigos, y tal vez si la banda da el salto y es exitosa, también pueda propulsarlos a ustedes”. 

Así, que sí, Gondry se encontró a si mismo, durante gran parte de los 90 realizando videoclips. Y no es cosa poca. Eso le labró un curriculum envidiable. Luego del éxito con la finlandesa terminó trabajando con artistas como Neneh Cherry, Massive Attack, Rolling Stones y Kylie Minogue.

Y es algo que lo prepararía para concretar una de sus películas más celebradas.

En 1998 y según ha contado en varias ocasiones, Gondry y Bismuth obtuvieron la idea de crear Eterno Resplandor de una conversación casual entre este último, y una amiga en común que frecuentemente se quejaba de la relación inestable con su novio.

“Una de las mejores amigas de [Pierre], una chica, siempre se quejaba de su novio, y él estaba cansado de que ella hablara de eso todo el tiempo, así que un día, él le preguntó:” Escucha, si tuvieras la oportunidad de borrarlo de tu memoria, ¿lo harías?

Y ella dijo sí.

Así que de esa base, ambos obtuvieron la idea de plantear un “borrado de memoria” como una extensión tecnológica de un problema social. La idea original de Bismuth era hacer una intervención/instalación en donde amigos cercanos recibieran una tarjeta que dijiera “Usted no pertenece más a mi vida, ha sido borrado de mi mente”.

Finalmente esa idea como manifiestación de artes plásticas jamás se concretó, pero si los llevó a Charlie Kaufman, el tercer pie de esta historia.

El guionista bloqueado

“Siempre me ha interesado la forma en que los recuerdos nos hacen sentir bien o nos hacen mucho daño” (…)

“Apesar de que realmente no se hizo. Mi amigo, el artista Pierre Bismuth, tenía el concepto de enviar una tarjeta a personas que mencionándole que habían sido borradas de la memoria de alguien que creían conocer. Quería estudiar su reacción como parte de un experimento artístico, pero no terminó nunca de hacerlo.

Me encantó tanto la idea que empezamos a escribir una historia conjunta basada en la idea, que Charlie Kaufman luego desarrolló en un guión “.

Gondry le presentó el proyecto en 1998 a un joven y prominente Kaufman quién en un principio se mostró interesado pero sobre una base completamente diferente. Sería un corto.

Y uno consciente de que no tendría mucho carácter comercial.

“Michel pensó que era algo interesante, una especie de punto de partida para una película” dice Kaufman “así que hablamos de eso; y desarrollamos la idea de que [la película] es una película sobre una relación, y luego que la historia se desarrolla en la mente de este tipo y el está tratando de detener el proceso de borrado en cierto punto “.

Afortunadamente el agente de Kaufman, Marty Bowen, vio potencial en la historia y efectivamente cuando lo transformaron en un pitch, y lo salieron a vender, aparecieron bastantes interesados.

Pero con todo eso, la historia del desarrollo de la cinta fue tortuosa. El guionista comentó en su minuto que había muchas complicaciones inherentes en el guion sobre la propia naturaleza del relato que hicieron que todo, fuera complicado de escribir. El cliché del escritor con crisis creativa.

“Me quedé atascado al tener que escribirlo, pues era mucho más difícil de lo que creí. Es muy fácil contar la historia inicial en cinco minutos, pero los problemas prácticos de borrar la memoria, tener a esta persona en su memoria mientras se borra y contar la historia contada desde el final de la relación con él, al principio, todo eso se volvió muy complicado”.

Kaufman dejó este trabajo en barbecho y desarrolló en paralelo a otros proyectos como Adaptation, que curiosamente nace -en parte- de su propia experiencia de tener que adaptar esta idea, amorfa si se quiere, mientras pasó el tiempo preparando Eternal Sunshine.

Es más, la idea de Eterno Resplandor, que en 1998 fue presentada al guionista, vio como primero se escribía y vendía en 1999 ¿Quieres ser John Malkovich?; Human Nature en 2001 –que además, fue la primera colaboración formal con Gondry (y proyecto terminado)- y luego la adaptación de El Ladrón de Orquídeas en 2002.

Luego de una lucha de seis años, la cinta conoció el estreno en salas.

“Hubo muchas distracciones y tuve una enorme lucha con el guión. Recuerdo que me habían estancado mucho, lo que ocurrió justo después de que me habían bloqueado mucho ya, haciendo Adaptation, por lo que era una especie de bloqueo permanente”.

“Quería (mostrar) los recuerdos, y la reacción de Joel a los recuerdos y la interacción de Joel con Clementine fuera de los recuerdos en los recuerdos. ¿Cómo haces eso? ¿Cómo realmente tienes a alguien dentro y fuera de sus recuerdos al mismo tiempo? Fue muy complicado ”.

Muchas cosas pasaron entremedio, Nolan estrenó Memento en el 2000, y Kaufman pensó en retirarse de la idea porque se asustó al pensar que la narración invertida haría que la idea ya no sonara original. Steve Golin, quien en ese momento tenía los derechos y funcionaba como productor, convenció a Charlie de finalizar la película.

Y funcionó. El neoyorquino terminó dando forma final a un guion inteligente y que resolvía la mayoría de problemas nacidos de su estructura como el hecho de que Joel estuviera en un sueño lúcido, para saber que son sus recuerdos, y que estos se borraran gradualmente, para evitar referenciar cosas que ya pasaron. Parir esta historia de poco más de media década había sido un proceso largo, y entrampadao, pero se logró.

Pierre Bismuth, Michel Gondry y Charlie Kaufman ganaron el Oscar por mejor guion original en 2005. Puedes leer el guion completo, acá:

La ciencia del sueño

El trabajo de escribir lo de Kaufman, fue al mismo tiempo, solo una de las piezas articulantes de esta cinta. Cómo trasladar el imaginario visual del francés? Como llevar ese mundo tan rico y vasto creado en sus videoclips, a una narrativa larga?

Gondry tenía ciertas certezas sobre cómo debía verse el filme y en cómo abordar desde lo técnico una manifestación de un trauma emocional. La respuesta era abandonando por completo la espectacularidad, y a centrándose en lo que sabe hacer, lo físico.

El director utilizó métodos prácticos y trucos de cámara para casi todo, con un mínimo impacto del CGI. Perspectivas forzadas, enfoques selectivos, desenfoques graduales, un diseño de sonido enfatizando disrupción auditiva y mucho más.

La experiencia adquirida en videos como el de Kilye Minogue en Come to my world, acá ocuparon un eje central en el llevar a la pantalla, cosas como la textura de un sueño, calles infinitas o desvanecimiento de ideas.

Todo, junto a un atrezzo que confiere materialidad a una idea que siempre se antojó como ciencia ficción por lo menos para la idea base de Bismuth.

Por otro lado, Gondry, siempre quiso representar un efecto de nostalgia que rodeara toda la estética del filme. La idea, era que un concepto tan amplio como el borrado de memoria pudiese identificarse como una emoción sencilla y que fuera detonante y detonador al mismo tiempo.

“El procedimiento que utiliza la compañía de memoria Lacuna Inc es un dispositivo para explorar los sentimientos de nostalgia de alguien, que es incontrolable.

Estaba leyendo en un libro sobre el cerebro que sentimos nostalgia cuando pensamos en un recuerdo, porque la mente sabe que es un momento del tiempo que nunca volverá a aparecer “.


Por eso, la directora de fotografía Ellen Kuras, establece un tono de paletas adustas, sombrías, con ciertos colores que rompen la monotonía. Para la memoria triste, colores tristes, para momentos luminosos, colores luminosos. Y suena sencillo, pero no lo es. En conversación a AV Club, Gondry habló de este proceso:

Tuve muchas conversaciones con Charlie sobre cómo se verían las cosas una vez que estemos dentro del cerebro de [Jim Carrey] y su memoria se esté deteriorando.

En primer lugar, quería que los recuerdos se vieran realmente vívidos y reales, por lo que decidí trabajar con Ellen Kuras. Charlie tenía una manera muy poética de poner este recuerdo en descomposición en palabras, y tenía que encontrar algo que me afectara de la misma manera. Fue difícil, porque el proceso de efectos lleva mucho tiempo para la coreografía, aparte de los otros aspectos de la producción a los que hay que prestar atención.

Decidimos desde el principio que cada vez que veas un efecto en esta película, tiene que darte una respuesta visceral. Tienes que sentirlo.

Ayuda mucho también todo el score compuesto por Jon Brion, quien realizó un trabajo extremadamente pulento al momento de conferir atmósfera y tono a las escenas, uno que además refleja cierto desequilibrio mental, o por lo menos así lo piensa Gondry.

Encuentro que sus melodías son muy originales. Y tiene esta cosa que comparte con Charlie y conmigo: todos estamos un poco desequilibrados, un poco insatisfechos con el mundo. Él es muy hábil y entendió nuestra forma de ver las cosas, de modo que cuando pensamos que una parte de la B.S.O necesitaba trabajo, sabía cómo solucionarlo (…) no le gusta que otros le digan qué hacer. No escuchaba al productor, por ejemplo, solo al escritor y al director.

Su música es popular, pero también es específica y original. Creo que une bien a la película.

El payaso y la actriz

Sumado a todo el aspecto técnico, gran parte de la fuerza que reside en la cinta proviene de sus actuaciones. Aconsiderar a Jim Carrey, quién por ese entonces, a pesar de tener roles serios como The Majestic, o Man on the Moon era considerado el payaso de Hollywood.

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Volviendo a su presentación en Usina, el director comentó que su acercamiento formal al actor provino de cuando lo vio grabando Todopoderoso:

Lo fui a ver [a Jim Carrey] al set de ‘Todopoderoso’ y cuando filmaba tenía diálogos donde se lo veía muy entusiasmado, en cambio cuando estaba sin filmar se lo veía triste, solitario y eso fue lo que me gusto y lo que quería plasmar en mi film, ese lado no explotado”.

Carrey y Gondry fue así como trabajaron juntos en 2003 en un corto que funcionó como terreno de pruebas para el francés y el comediante: Pecan Pie.

Gondry encontró en el comediante, una aura de hombre roto oculta bajo la burca apariencia de payaso. Para el director, ver a Carrey en el set daba una sensación de soledad comparable al “sentimiento exacto cuando entras en una fiesta y sientes que todos el mundo se conoce, menos tú”(…)”Siempre vi a Jim así. Como si no perteneciera “.

Pero había un problema. Segun cuenta Vanity Fair, mientras sucedía el desarrollo de esta elección de cast, estaba pronto a salir Human Nature, y el francés sabía que sería un fracaso. Carrey bromeaba con que Gondry le había hecho firmar una servilleta en la que decía que si Human Nature era una bomba, no lo dejaría. Recaudó menos de un millón de dólares. Carrey repitió con Gondry el año pasado con su serie Kidding.

Kate Winslet por otro lado, venía de lograr fama mundial con Titanic y seis años despúes, seguía intentando validarse como una actriz de peso y por lo tanto, siempre en desarrollo de una personalidad considerada por muchos como la de una mujer que desafía las perspectivas que se tienen de ella, tal como lo dijo Danny Boyle sobre su participación en Steve Jobs

“Se esfuerza para reposicionar la perspectiva de los directores y productores sobre ella” 

Para el director, la prueba fue que de todo el elenco, ella fue la única que realizó notas sobre el guoin de Kaufman, por lo que le valió la admiración del galo. Y de ahí, que la compleja caracterización de Clementine la llevará a más de una docena de nominaciones para diferentes premios y festivales, con la nominación al Oscar como principal highlight de su actuación.

A Kate Winslet la elegí no solo porque es una muy buena actriz que mejoró con el tiempo y es una gran persona, sino por su amplia gama interpretativa.

Pero ella me dijo que si iba a estar con Jim Carrey iba a terminar haciendo de Jim Carrey. El trabajo sobre la química entre los actores fue muy difícil, pero de lo difícil salen las cosas buenas. Lo que hice fue darles indicaciones por separado, no quería que escucharan los dos lo mismo.

A Kate le decía esta película es una comedia, sobreactúa, exagera, improvisa, en cambio a Jim le decía esto no es una comedia, es un drama, no te salgas del texto. Entonces cuando trabajaban juntos estaban en la misma sintonía. Jim está muy agradecido por haberle dado esta oportunidad y de hecho pronto lo voy a volver a dirigir en una serie de televisión”.

Benditos los que olvidan

Podríamos estar todo el día hablando de Eternal Sunshine, de su reparto que no destiñe en ni un momento, de que su final original era más terrible y desesperanzador (uno en el que Joel se aleja para siempre) o de su OTRO final que tomaba lugar realmente en un plot twist, en la cabeza de Clementine, o del personaje de Naomi que fue literalmente, eliminado del montaje final, y de otras mil cosas más, pero en el fondo, y sin desmerecer son elementos dentro de un todo.

Cosas que la hacen aún más genial de lo que es, porque si hay algo que nos hace amar la obra de toda esta gente, es su capacidad de volver algo irreal una cosa tan humana, para contarnos una verdad en una ficción dolorsamente real.

¿Son las relaciones humanas modernas, solitarias? ¿Estamos frente un mundo tan narcisista que el sentimiento de perdida, aislamiento, de soledad, sigue siendo una constante en las relaciones sociales?

El clásico cliché de vivir en una sociedad conectada, pero solitaria, es real. Somos narcisistas, nos enfocamos y estamos tan abstraídos en la idea de la felicidad personal que somos capaces de eliminar recuerdos con tal de no sufrir.

Eternal Sunshine apuesta por el olvido com una herramienta que se vuelve en contra, porque incluso, con todo ese narcisismo somos débiles. Somos un cúmulo de inseguridades con muchos afrontando una vida sin saber quién pilotea el fucking robot. Si los recuerdos son quienes somos, olvidar es no vivir. Es estar en la nada, es estar en la no existencia.

Por eso vivimos en sociedad, por sobrevivencia, pero también por dependencia; que el hecho de abrirnos, exponernos al otro, a la alteridad de su mundo, puede dañarnos, que también es algo que podemos hacer nosotros. Que al amor también se vuelve tóxico, que está en nuestra naturaleza arruinar todo. Que somos una mierda, pero que no queremos serlo, siempre.

La idea del título, que Kirsten Dunst menciona en la película, proviene del conocido poema de 1717 (gracias a la película en buena parte) “Eloisa to Abelard” del poeta inglés Alexander Pope.

¡Qué feliz es la suerte de la sacerdotisa sin culpa! El mundo olvidando, por el mundo olvidado. El eterno resplandor de una mente sin recuerdos.

La luz del sol eterna de la mente inmaculada. Cada rezo aceptado y cada deseo resignado.

Ese es el foco de la propuesta de Gondry. El temor a repetir el dolor, revivir el trauma, porque somos egoístas. Algo natural que nos da miedo aceptar.

Los personajes en esta obra son personas acosadas de manera constante con un pasado que ya no existe, pero que sigue ahí. Borrar todo, no asegura nada, y la única manera es realmente aceptándo el error, tratar de mejorar y en algún grado, esperar lo mejor. El final de Eternal Sunshine, no es feliz, pero no es triste. Es real.

Querer construir sobre cimientos, es mejor que querer construir de la nada porque la seguridad de lo conocido nos reconforta. No hay culpa en eso. Muchos dirán que quizás el amor así no vale la pena, pero si fueramos seres racionales, no seríamos humanos, es el costo de nuestra humanidad ser falible, y hay cierto regocijo en la inocente idea de querer cambiar cosas que pueden haber sido hermosas en el pasado y arreglarlo. Lo buscamos, lo deseamos.

Nuestras imperfecciones, errores y miedos son parte de quienes somos, y lidiar con eso es lo que nos aterra, pero que también nos hacen cambiar. Joel y Clementine no serán felices, quizás, pero fueron valientes.

Porque olvidar es fácil pero jamás se va realmente. Ese el eterno resplandor.

Perseverar queda en la memoria. Y si son benditos los que olvidan, pareciera ser que en este mundo, estar maldito es a veces más humano. Y más real.

Para Javiera. No olvidar.

Comenta o muere

Periodista. Fundador de Plan9. Weón fome.