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Plan9 Review: The Interview (2014) (salió verso)

30 diciembre, 2014

Plan9 Review: The Interview (2014) (salió verso)

The Interview es la comedia de moda. Nunca en tu vida, habías visto tanta publicidad acerca de una película de forma tan “involuntaria”.

Y es que la nueva apuesta del grupito de  Rogen y compañía, hizo mucho ruido desde su concepción al abordar un tema para nada piola. Webear a  Kim Jong-un, un personaje político bastante de popular, por ser bueno, el dictador de Norcorea y una personalidad mundial muy hueveable gracias a su extravagancia (sin contar su facha, que ya es un meme por si misma).

Sumémosle a lo fácil que se ofenden en esta clase de régimen y WAPHA! conflicto diplomático asegurado.

Lo curioso de The Interview no reside en su calidad como cinta. Es evidente. No es exagerado decir que la comedia de  Evan Goldberg y Seth Rogen pasará a la historia del cine por algo mucho más allá de ser una comedia –regular y correcta-  sino más bien como el epitome de la sociedad hiperconectada que no ve con buenos ojos la censura.

Su coyuntura es un arma de doble filo, que como decía, la ha elevado a un estatus peligroso. Los hechos son conocidos. Corea del Norte calificó la película como un acto de  guerra, un grupo de crackers atacó a Sony en represalia, se filtraron algunos trapitos bastante interesantes (como que Sony no sabe que chucha hacer con Spiderman y hasta, pensaron en negociar con Marvel, Jack Kirby nos escuche), luego amenazaron con bombas, Sony retiró la publicidad y canceló su estreno, se metió Obama, Norcorea negó la culpa. Luego se liberó en digital y proyección limitada en algunas salas de USA.

Nosotros la vimos gracias a la magia de internet, comunidad que por supuesto, condena el lloriqueo de Kim. FIN.

Veamos.  La película es, entretenida. Y no pasa de ahí. Rogen, Franco y compañía  no se la juegan por hacer una sátira acida como se ha recalcado hasta el hastío en la web. La comparación más común es la mofa que se hizo del padre de Kim, en Team America: World Police. Los creadores de South Park no se guardaron nada y  literalmente trataron de cucaracha a Kim Jong-il.

Pero en Interview la cosa es distinta. Lo que tenemos es la clásica comedia de la factoría Apatown. Un producto ligeramente paródico, divertido, tontorrón, con algunos momentos bastante logrados. Pero tampoco más.

No le vamos a echar la culpa de no ser buena por prometer un escándalo de proporciones y ser solo correcta, la cinta no tiene la culpa de su hype, eso es un tema aparte,  todo el escandalo es un apéndice a la sobrerreacción de un líder sin mucho sentido del humor. Pero que –en todo caso- ha abierto otros flancos interesantes, que más abajo abordaré.

Todo se mueve bajo la idea de que un programa de farándula americano, conducido por David Skylark (James Franco) y producido por Aaron Rapopor (Rogen) logra entrevistar a  Kim Jong-un (un correctísimo Randall Park).  Por supuesto, la CIA lo ve como la oportunidad de despacharse al líder norcoreano y preparan a los periodistas para su asesinato.

La premisa de The Interview,  podría haber sido una inteligente comedia y aunque a ratos hace esfuerzos por ser crítica, al final se queda en brochazos gordos acerca del ángulo más facilista de Norcorea. La censura.

Luego de eso, es como ver la mayoría de las comedias de Rogen, humor escatológico que de hecho, roza bastante en lo inocente. Uno creería que después de ver cosas interesantes como Pineapple Express o This is The End (buen ejemplo de la autoparodia, pero se gana las moneas, porque es fácil reírse de uno mismo), serían más elegantes en la construcción de su humor, que serían más maduros en alguna forma, pero curiosamente, fueron inofensivos y optaron por el camino facilista.

Su chiste de Katy Perry, su peo, su chiste anal, tetas y de penes, nada muy desvergonzado. Randall Park salva la papeleta porque nos entrega un histriónico Kim Jong-un, que derrocha bastante más personalidad que el mismo líder coreano. El resto del reparto es bastante bajo perfil y solo sirven de comparsa para Franco y Rogen.

Por supuesto la base del conflicto como en toda buddy movie, se centra en que el idiota de Franco le compra la actitud de inocente a Jong-un -siendo este, un maestro de la manipulación- provocando el peligro de la misión. Luego de eso, viene un tercer acto con acción/comedia, la comentada muerte y sería.

The Interview no cumple como comedia política. Solo funciona como comedia ligera y a secas.  Pero abrió (o reabrió) el debate de la censura, del terrorismo, de la propaganda y las amenazas en una forma bastante escandalosa.

Las películas como productos culturales son atingentes a su contexto y por eso pueden ser vistas como  explicaciones naturales a contextos determinados, es divertido que una nación retratada como excesivamente controladora, quiera prohibir una cinta en donde hacen un chiste sobre su líder. De hecho, la parodia se centra más en él, que en el país en sí mismo, pero no deja ser sorprendente que se trate de derrumbar a una transnacional como Sony por BROMAS y no por atropellos capitalistas mucho más condenables que una simple imitación (sea responsabilidad directa de Norcorea o no).

El problema es que Rusia presta ropa y ahí tenemos otro país que se ha vuelto reaccionario y censurador (nada más hablar de Pussy Riot o la persecución a las minorías sexuales) o para que hablar de China, entonces la peliculita pasa a segundo plano y  Obama empieza a predicar moralina de libertad y Norcorea lo trata de mono.

No sé si es normal vivir en un mundo en donde una comedia puede provocar reacciones tan airadas, pero sí sé que es normal en este mundo generar juicios morales internacionales por medio de la web.

Es evidente que la (auto) censura impulsada por el miedo en pleno siglo XXI es algo que deberíamos haber dejado atrás y la internet lo hizo saber.

No nos gusta que decidan lo que podemos ver.  Y eso va para todos, la Ley Sinde en España, The Pirate Bay, el caso Mega, los niños símbolos Snowden y Assange, etc. El mundo no celebra actos de pendejo mimado.

Si los mismos crackers hubiesen atacado alguna institución capitalista verdaderamente maquiavélica (onda la casa de Larraín o La polar) habrían creado hasta causa común, pero lo único que logran, es el efecto Streisand, o sea más ganas de verla y que de hecho, fue lo que pasó. Me demore 30 min en bajarla comprarla.

The Interview  pone de manifiesto que el entretenimiento (y burdamente el periodismo) en apariencia inofensivo distrae enormemente a la humanidad de problemas importantes y aunque todos sepamos esto, no nos damos cuenta hasta que un presidente con silos nucleares se enoja.

En ese sentido, la película alcanza por accidente, cierto sentido autocumplido de parodia, pero jamás va a llegar al nivel de obras como “El Gran dictador” de Chaplin o “Dr. Strangelove” de Kubrick, simplemente porque nunca fue ideada como eso.

La idea tras esta pelicula, fue siempre hacer una wea divertida y que anecdóticamente casi se sale de las manos. Las peliculas son hijas de su tiempo y esto es lo que tenemos ahora.

El gran acierto involuntario de The Interview es demostrar el nulo sentido del humor del lider coreano y de paso recordarnos su gusto por el control. Es ahí cuando la obra muestra su “mensaje”, uno toscamente propuesto y diluido sobre capas de innecesaria e inocente imbecilidad. No logran ser corrosivos, solo logran ser adolescentes.

The Interview es lo que siempre supimos que iba a ser. Nada más.  Lo chistoso pasa en la vida real.

Le vamoh a ponerle 4 de 9 Alfs

ALFALFALFALF

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Periodista. Fundador de Plan9. Weón fome.
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