El Infinito

Plan9 Recomienda: Karas (2005)

8 junio, 2016

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Plan9 Recomienda: Karas (2005)

Hace mucho tiempo que no hacia esto, pero me voy a dar un lujo Guru-guru. Antes de empezar la reseña de Karas, quiero brindarle un espacio a una analogía que espero a algunos les haga entrar en razón ¡pico conshetumare! gracias por leer esta nota.

Cuando se habla de géneros sean cinematográficos, del mundo de las series, literatura, comic/manga o anime, la humanidad se divide en dos tipos de personas:

Aquellas que saben lo que van a ver o tienen un mínimo de criterio formado con lo que se encuentra frente a sus narices, y por ende se comportan como un espectador modelo. Y hay de otras bestias energúmenas que juzgan la obra de turno como un igual ante todas. ¡Mal ahí! ¡Caca! ¡No se hace eso!

HOY RECOMIENDO LOS 6 OVAS DE KARAS (鴉)

Si tomamos a Mad Max: Fury Road, como un ejemplo, sabemos que estamos frente a una película de acción, que se maneja bajo ciertos códigos del género y que no va a pretender cambiarlo, pero que terminó por mejorarlo. De la misma forma, si vamos a ver una película de Godzilla, debemos estar dispuestos a presenciar un lagarto gigante haciendo mierda edificios, pedirle más que eso, es burlarse de su esencia.

Si eres de la clase de espectador, que le pidió personajes con una profundidad drámatica digna de “Lo que el viento se llevo” a Mad Max: Fury Road o saliste decepcionado del cine porque Pacific Rim, no era más que una “tonta” película de Robots gigantes vs Kaiju, déjame decirte querido lector, que algo no funciona en tu cerebro, osea se están cruzando los cables y haciendo corto circuito,  se podría decir que te faltan vitaminas o simplemente, pecas de ser muy ahueonao.

Y es que pedirle complejidad a un Blockbuster de acción como Deadpool, es como pedirle escenas de acción, cuotas de humor o un ritmo más acelerado de montaje a La chica danesa.

Si eres de ese tipo de persona, vas a odiar KARAS ¡Usted no lo haga!

En cambio, si aceptas que la obra es de género “épico” donde el típico héroe debe salvar la ciudad de una amenaza, que al aprender a usar sus poderes se termina pasando pal’ pico haciéndoles técnicas a los malos que son dignas de una actuación en la WWE, lleno de poses que un cosplayer desearía poder igualar en una sesión de fotos hasta que llega el turno del jefe final donde todo es muy dramático, pero no tanto, y a ti te importa una mierda y solo quieres robarle su arma o su traje para salir a la calle y repartir tortazos, te prometo que te sorprenderás, y mucho. ¡Síganme los buenos!

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La historia se desarrolla en un ficticio Shinjuku y gira entorno a Otoha, un ex yakuza que al encontrarse al borde de la muerte hace un contrato con Yurine (el espíritu de la ciudad), el poto o la vida, para convertirse en el guardián protector que vela por humanos y youkais (espíritus) por igual, es decir, en KARAS.

Aquí la obra se sitúa en el espacio de lo sobrenatural ¡uy que miedo! y es que además de proteger la ciudad, Otoha y Yurine deben atender un santuario donde cuidan y curan a los espíritus, que han empezado a desaparecer debido a que los humanos se han olvidado de su presencia en el mundo terrenal. Jaque mate ateo. Debo decir que funciona como una bonita metáfora sobre la actualidad del país nipón y rescata bastante su folclore, algo como El Viaje de Chihiro pero con espadas y batallas a la velocidad de la luz con efecto slow-motion.

En pocas palabras, pura mierda con una bonita metáfora de fondo que hará que tus sentidos se hiperventilen y que tu cuerpo arroje fluidos.

Es cosa de ver la siguiente escena, con la que se abre el primero de los seis OVAS.

Al ver a los espíritus a dieta de pura maruchan, Ekou, un antiguo KARAS arma una revolución contra Yurine, donde tratará de eliminar a todos los humanos para que la ciudad sea sólo de los espíritus (claramente, Ekou es el tipo de personas que mide las películas como si fueran todas iguales), para ello se engrupe a algunos youkais y los convierte en híbridos mecánicos sedientos de sangre, porque su “combustible” para poder vivir son humanos. Así que para evitar que Ekou logre su meta, el nuevo KARAS y Yurine deben combatirlo, porque OBVIAMENTE si todos los humanos mueren, los espíritus también lo harán.

Karas fue emitida originalmente como un pay per view en una época muy lejana antes que existiera Netflix y el mundo era gobernado por dinosaurios (no es que haya cambiado mucho ese último aspecto), su impecable animación y diseños en 2D & 3D, que se combinan a la perfección, dejaron claro que el futuro de la animación japonesa iba a tomar ese rumbo (cosa en la que no se equivoco para nada).

En ella conviven lo sobrenatural, junto a una parafernalia de efectos que te dejará ciego o con epilepsia, quizás ambas, si a eso sumamos el detalle de sus escenarios, hace que cada segundo de esta serie, valga la pena, incluso mientras desarrollas tu tésis o la madre de tu [email protected] se encuentra en medio del parto, échale un vistazo ¡no te arrepentirás!

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Es que la fluidez con la que se desprenden sus escenas de acción, que asombran por sus toques de slow-motion, logran un resultado pocas veces visto, donde los combates de alta velocidad se vuelven un arte, que en sus días revolucionaron bastante la época.

Y es que su construcción visual, bastante cargada, pero a la vez muy preocupada por los pequeños detalles, la hace resaltar sin duda, haciéndonos parte de una construcción urbana cosmopolita pero muy underground al mismo tiempo. (¿Qué mierda acabo de decir?)

Su banda sonora, es de un toque épico por donde se le escuche, hasta dan ganas de ponerse primero el pantalón y luego la ropa interior e incrustarse una S en el pecho con plumón permanente.

La ambientación que genera junto a los detalles visuales que nos otorga, hace que la serie de OVAS sea un deleite AUDIOVISUAL como muy pocas veces se lográ concretar. Ya que la apuesta por el sonido casi siempre la dejan de lado #weapenita

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En cuanto al diseño de sus personajes, es bueno. No algo que te dejará helado, pero funciona correctamente. Lo más destacado son las armaduras de estos samurai-tecnológicos -ninja que se presentan en la historia.

La mayoría de sus personajes cae en el cliché, aunque tienen buenas razones para actuar como lo hacen y tienen cierta profundidad o trasfondo, que los hace complejos en justa medida dentro del género en el que se desarrolla la historia. Tampoco es que necesitaran más. Just saying.

 Siendo justos, la historia de Karas no es compleja, pero si bastante enredada, te recomiendo observar con lupa cada una de sus escenas y en lo posible no pestañar o devolverte si es que se te pasó alguno de sus diálogos.

Aún así, es asombrosa y nos deja uno de los festines visuales más atractivos en el mundo del anime, no te atrevas a tocarla en una calidad menor a 720p. Síguenos en nuestro fanpage de facebook, reparte corazones en nuestro instagram, puedes putearnos via Twitter y si sufres de epilepsia aléjate de esta obra.

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