Animé El Infinito Recomendamos

Plan9 Recomienda: Initial D, los 90’s hechos animé

12 abril, 2017

author:

Plan9 Recomienda: Initial D, los 90’s hechos animé

Hagamos un ejercicio, tomen la hoja o pedazo de papel que tengan más a mano y dibujen un auto, como les nazca del corazón. No sean modestos y tómense las licencias artísticas que quieran en el número de ruedas, la cantidad de asientos o forma del techo, ningún límite en su creación.

De este punto en adelante el mundo han quedado divididos en dos tipos de personas: Los que dibujaron un auto, y los que comenzaron a hacer ruidos chistosos con la boca mientras dibujaban un auto. Brrrrrom, brom, rrrrom, rrrrrrrrrbrrrrrrr iiiiiick (sonido de freno).

Citando a Miguel de Unamuno: “Yo no tengo pico idea de autos”.

Sin embargo, como muchos ya deben sospechar, pertenezco al segundo grupo, el grupo que está enamorado profundamente del ideal infantil y romántico de los automóviles.

Esa fantasía de conducir a máxima velocidad con Keanu Reeves y Sandra Bullock (siempre que no sea un yate) con la cabellera al viento y las pelotas cargadas de adrenalina.

Digo fantasía porque los autos son como los libros para colorear: Muy bonitos, pero no te puedes salir de las líneas, en especial cuando salirse de la línea significa pasar por encima de peatones y animales domésticos, a la death race 2000.

Y es chistoso porque no soy el único que cree en la magia de los autos de carreras.

Hay miles de franquicias que taclean el tema de las carreras a alta velocidad picás a Rapido y Furioso en el mundo del animé, está el clásico Meteoro o el psicodélico y ultra estilizado Redline, pero estas series tienen un elemento indudable de fantasía que escapa de las garras de nuestra realidad.

¿Es acaso imposible hacer un animé de carreras realista y extravagante al mismo tiempo?

Ahora, les toca fingir sorpresa cuando les diga que sí existe y que se llama Initial D, de lo contrario tendré que borrar mi pregunta retórica que de paso es uno de los recursos narrativos más trillados del periodismo convencional.

Te puede interesar:   ¡Me quiero volver chango! Koe no Katachi (Una Voz Silenciosa), llega a los cines chilenos

 Nada es imposible y nadie es más realista y extravagante que Initial D.

Initial D es un shonen de autos de 1998 con 39 capítulos, una película y una chorrera de OVAs que si son como yo, se van a mamar con gusto.

Narra la odisea de Takumi Fujiwara en su periplo diario por repartir tofu en el Japón rural, y las consecuencias de una temprana formación tras el volante que lo llevarán a verse involucrado en carreras clandestinas de derrapes (drift) contra pandillas locales con el fin de convertirse en campeón, conservar el corazón de su amada Natsuki y sacar su cuarto medio.

Initial D se luce en decenas de aspectos, pero destaco tres:

1.- Los diseños de personajes son feos en el mejor sentido posible, con caras ridículas y mentones filosos, el resultado es muy parecido a lo que hace espíritu de lucha (Hajime no Ippo para los que no la vieron en Chilevisión) ya que en ambos muy pocas personas se parecen físicamente y eso para un animé es partir en la delantera, aunque no tengo nada contra los animés “bonitos”, hay que premiar la originalidad po’ cabros.

2.- La trama es super aterrizada y “escalada” a una realidad donde conviven la superación y la marginalidad, muy parecido a Slam Dunk donde el tema de adolescentes con problemas de delincuencia nunca se simplifica en razón del guión.

Aunque trae cucharadas de melodrama, sorprenden las convenciones que derriba esta serie, como el hecho de que el protagonista parte siendo pololo de su chica y ve como su relación se deteriora episodio a episodio por temas super banales como la afición nueva que Takumi tiene por las carreras y la falta de tiempo, cosa que culmina de forma dramática y madura en partes iguales, en otras palabras Initial D no subestima a su audiencia.

Te puede interesar:   La chica que saltaba a través del tiempo, Mamoru Hosoda (2006)

3.- Y obviamente el aspecto más pulento de todos: Las carreras. Conchesumadre que buenas carreras. El aspecto visual de la serie se divide entre la animación tradicional y el CGI para los vehículos, estilos que se intercalan durante las competencias.

Hasta aquí todo bien ¿Qué más puede ofrecernos una historia de carreras?

Música y por la rechucha si a ustedes no les gustan las carreras después de escuchar el Techno noventero de Initial D las van a amar, tiene tanto carisma que es capaz de cargar de adrenalina una carrera de sacos en una fonda de prekinder.

En definitiva Initial D es un fruto de su época, no sólo condensa ideas clásicas del anime noventero, sino que además lo hace con potencia.

No se me ocurre qué más decirles, vean Initial D, está completa en youtube por ahora en su doblaje español latino. Y aunque no les guste el animé, escuchen el soundtrack que es glorioso.

Leave a comment

Comenta o muere: