El Infinito

La Columna de Humo: Hoy, el LSD

2 febrero, 2015

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La Columna de Humo: Hoy, el LSD

Hola queridos y poco lúcidos lectores. En esta ocasión les traigo un viaje, y uno de los buenos. Vamos a hablar de El Trip, LSD o como vulgarmente algunos la conocen: Las weas que se metía el Jimi Hendrix (sic).

Siempre han existido mitos sobre esta droga; desde que ves los típicos elefantes rosados, hasta los populares vómitos y junto a otras que he oído por ahí. Hoy veremos que es verdad y que es fálálcíá mentira.

El trip es una droga química psicodélica semisintética que se obtiene de la ergolina y de la familia de las triptaminas. Ahora,  las pruebas realizadas hasta el momento (por no sé quién, pero eso se encuentra en la red) arrojan que el LSD no es adictivo y que no produce daño alguno. Como no me pagan y solo quiero escuchar mi verdad, no me molesto en refutarlo con argumentos serios. #Dealwithit. Mejor para uno.

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Un poco de copy-paste historia:

“Albert Hofmann sintetizó por primera vez LSD el 16 de noviembre de 1938 en los laboratorios Sandoz de Basilea (Suiza), durante un programa de investigación dirigido a encontrar posibles usos medicinales de los alcaloides del grupo ergolina, presentes en el cornezuelo del centeno.

La dietilamida del ácido lisérgico es el vigésimo quinto derivado del ácido lisérgico que sintetizó (de ahí su nombre: LSD-25), y en un primer momento Hofmann pensó que podría tener utilidad como analéptico, estimulante de los sistemas circulatorio y respiratorio, dada su analogía estructural con la nicetamida (dietelamida del ácido nicotínico), un analéptico conocido.

 Sus propiedades psicodélicas no se descubrieron hasta 1943. Mientras volvía a sintetizar LSD-25, Hofmann se sintió mareado y tuvo que dejar el trabajo. En su diario, Hofmann escribió que abandonó el laboratorio y partió a su casa, afectado por «una notable inquietud, combinada con un ligero mareo».

 Hofmann indica que mientras reposaba en su cama cayó en un “estado similar a la ebriedad”, no desagradable, que se caracterizaba por una estimulación extraordinaria de la imaginación. En un estado similar al ensueño, con los ojos cerrados contemplaba series ininterrumpidas de «imágenes fantásticas, formas extraordinarias con patrones de colores intensos, caleidoscópicos». El estado duró unas dos horas, pasadas las cuales remitió.

Se pensó que estos efectos psicoactivos se debían a que había absorbido accidentalmente una pequeña cantidad de LSD-25 por vía cutánea. Tres días después, tomó una dosis mucho mayor para poner a prueba sus efectos; este día pasó a ser conocido más tarde como “el día de la bicicleta”.”

Ahora, vamos a lo entretenido, los efectos.

Esta estampilla (forma comúnmente de comercialización) se coloca en cualquier lugar húmedo, (si húmedo 1313) como por ejemplo, la lengua, que es el lugar más común.  Sus efectos son sobre el sistema nervioso central, pero, dependen de muchas otras variables como la dosis, la pureza,  la personalidad del hueón, el ánimo, etc.

Algunos experimentan euforia, otros, relajo y una sensación de pasividad. En palabras más simples, depende de que tan buena sea la mano. Al no ser legal, probamos por lo general versiones muy rebajadas del compuesto puro, mezclado usualmente con alguna anfetaminas,  por supuesto, también afecta que tan loco este el usuario.

Entre los efectos fisiológicos recurrentes están: Las contracciones uterinas, fiebre, niveles elevados de glucemia, erizamiento del vello, aumento de la frecuencia cardíaca, transpiración, pupilas dilatadas, insomnio, parestesia, hiperreflexia y temblores.

Existe un mito, quizás el más fuerte sobre esta droga, acerca de el  “BAD TRIP” o mal viaje (para no ser siútico) y es básicamente entrar en un proceso de desesperación por alguna sensación generada en el viaje o amplificada por este. Este proceso es bastante complicado, en lo personal nunca me he ido en un mal viaje, pero he conocido usuarios que me indicaron que pasaron por él y que es bastante peligroso, pues tus acciones distan mucho de ser lucidas, la recomendación es que siempre haya alguien sobrio en el momento, digo, por si te dan ganas de volar, desde un séptimo piso.

Lo más difícil es justo lo que tenemos que hacer en este caso. Mantener la calma. Entender de que este sentimiento es parte de la experiencia y que pasará a medida que podamos relajarnos e ir saliendo del viaje.

Mi experiencia con el Trip ha sido siempre muy buena,  me hace ver las cosas de manera muy distinta a cuando estoy lúcido o volado. Es como si mi cerebro funcionara mucho más de lo normal.

Hay muchos pensamientos dando vueltas por ahí y me puedo concentrar en todos. Lo otro que me agrada bastante es la sensación del tacto. Es por esto, que recomiendo en un 100% este viaje para el sexo.  Las texturas se me hacen mucho más palpables y agradables, es un placer sentir la textura de las hojas, árboles y para que hablar de la piel.  La vista, quizás el sentido que en mi caso menos se amplifica. Los reflejos se ven de colores distintos, morado, rosa, rojo, verde, etc. Es un gusto mirar la luna en trip.

Bueno, en fin, los viajecitos son una excelente manera de abstraerse del mundo y toda su complejidad. Se los recomiendo, pero con cuidado. ¿Tienes alguna experiencia con esta droga? ¿Algo que aportar? Recuerda que la única forma de crear una real consciencia con las drogas es el debate. Y aquí en #plan9 tenemos de sobra. Saludos mi queridos volados. Nos vemos en otro viaje.

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