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¿Existe un auge del cine de género en Chile?

20 septiembre, 2016

¿Existe un auge del cine de género en Chile?

La queja siempre es la misma: “El cine chileno sólo se trata de la dictadura, los pobres; el sexo o la comedia idiota”. Se suele decir mucho. Y la sentencia, parece no faltar mucho a la verdad.

Lo cierto es que la historia cinematográfica chilena tiene sus hitos. Dentro de las seis películas chilenas más taquilleras de la historia; se encuentran “Stefan Vs Kramer” (2.070.465 espectadores) “Sexo con amor”  (990.690 espectadores) “Ciudadano Kramer” (933.662 asistentes) “El Chacotero Sentimental” (812.142 espectadores) “Sin filtro” (666.225 espectadores) y “Machuca” (656.599 asistentes).

Cinco comedias y un drama histórico.

Nada contra nadie, pero es evidente que hay cierta orientación en los temas que atraen a la gente a las salas.

Pero ¿Qué  pasa con el “otro” cine? ¿Qué pasa con esas apuestas enmarcadas en géneros como la acción, el horror, la ciencia ficción y la fantasía más dura? ¿Hay posibilidad de generar un cine ligado a esos ejes en nuestro país?

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Angel Negro

Por experimentación, no nos hemos quedado.  Desde el slasher en Angel Negro (de Jorge Olguín, año 2000); el género arte marcialista wuxia en Kiltro (Ernesto Díaz Espinoza, año, 2006) o westerns como Sal (Diego Rougier, 2011) hasta thrillers de acción como Secuestro  (de Gonzalo Lira, año 2005) nuestras pantallas han recibido honestas visiones de nuestra cosmovisión, pasadas por el filtro del menospreciado cine de género. El problema es que históricamente, eso no se ha vuelto una tendencia.

Pero algo podría estar cambiando.

Chile ha tendido lazos y ha generado una producción que parece estar evolucionado el paradigma sobre los temas y las formas en las que entendemos nuestra producción local. Ganar un Óscar también ayuda. Bastante.

Gabriel Osorio junto a Patricio Escala compitiendo contra gigantes como Pixar Animation, lograron lo que parecía imposible. Obtener la estatuilla con su cortometraje Historia de un Oso.

Esto no sólo ha despertado el interés de algunos que han visto en la animación, un nicho que antes parecía lejano, sino que se viene sumando a una serie de intentos por parte de diversos actores de producir y estrenar productos diferentes a lo tradicional en cartelera.

El 16 de junio pasado se estrenó en salas nacionales, Talión. Una cinta dirigida por Martín Tuta y ejemplo explícito por querer encontrar un cine con vocación a medio camino entre lo comercial y un producto artístico por propia cuenta.

En Talión estamos frente a un thriller protagonizado por Viviana Rodríguez; una periodista en medio de una investigación que involucra a un justiciero enmascarado que tortura pedófilos.

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Talion

Y mal no le fue. Debutó en el top 10 de su semana, compitiendo con estrenos como Buscando a Dory.

“La apuesta de “Talión” es reencantar al público con el cine local a través del terror y el suspenso, demostrando que las películas de género en Chile son capaces de competir con grandes producciones de Hollywood”, asegura Mariana Saldes, Gerente de Marketing de Diamond Films.

Tuta está consciente de las limitaciones de este tipo de cintas. Sin embargo no cree que debería ser tan difícil posicionarlas.

“Yo tengo la sensación de que hacer películas de género debería ser menos difícil que otras películas. Porqué el género de cierta forma lleva al agente a las salas de cine. La gente quiere ver género, siento que la gente no quiere ver cine de festival.

No es que lo diga yo,  sino que la estadística lo dice, y las películas de género no son películas de festival.”

 

Razón, en todo caso no le falta. Es cosa de mirar las preferencias en la cartelera de quienes van a consumir cine mainstream.

Estos son los datos brindados por Ultracine para las salas nacionales, entre el 15 de septiembre, hasta el 18. ¿Ven algo en común? Bastante cine pop ¿cierto?.

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ULTRACINE

Pero Tuta no es el único con ideas sobre lo que debería costar poder llevar a cabo este tipo de opciones en el panorama nacional. El conocido director Nicolás López lleva un tiempo intentando levantar lo que él denomina  “Chilewood”.

Un modelo de producción que consiste en desarrollar cine de género,  nacional, de bajo costo (menos de 10 millones de dólares) y hablado en inglés, sin “perder calidad”. Y ya han tenido sus primeros pasos.

Destacado por medios internacionales como Wired y trabajando en conjunto con personas como Eli Roth (Hostal) y el guionista Guillermo Amoedo han dado forma a cintas como Aftershock, Knock Knock -que contaba con la participación de Keanu Reeves– o The Green Inferno película que bebe directamente de clásicos gore como Holocausto Canibal.

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Mención aparte merece The Stranger, filme vampírico, dirigida por el mismo Amoedo y que ha cosechado varios elogios. Tuvo paso por festivales como Sitges en Barcelona y el Fantastic Fest, en Texas. Se estrenó de forma limitada en Los Ángeles y Nueva York y en VoD (Video on demand).

Al margen de la calidad final de las cintas, es entonces innegable que se intenta por parte de algunos sectores, en articular propuestas diferentes y bajo esta sentencia, es importante señalar que este esfuerzo no es exclusivo de López.

Autores como Sebastián Silva (La vida me mata) han desarrollado trabajos con reconocido casting extranjero.

Su thriller Magic Magic contaba con la presencia de Michael Cera (quién también se repite con Silva en Crystal Fairy) y Emily Browning o su más reciente Nasty Baby protagonizada por Kristen Wiig.

Por supuesto, no hay que olvidar el trabajo de gente como Pablo Larraín, cineasta que ha sabido volver su filmografía, en material interesante para los mercados extranjeros, lo que nos lleva a la siguiente pregunta.

¿Estamos en todos los mercados?

El que busca encuentra

 

Desde 1995 el programa de apoyo a la industria audiovisual de CORFO ha apoyado a un total de 884 proyectos audiovisuales (entre los concursos de cine, tv y distribución) con una inversión total de 10 mil 256 millones de pesos.

Entre los 30 nuevos proyectos financiados por CORFO para este año los ganadores fueron 18 largometrajes y 12 documentales, quienes reciben un apoyo entre 8 y 16 millones de pesos.

Sin embargo, si uno revisa, con pocas excepciones como 31 Minutos, Baby Shower o Caleuche, históricamente, el grueso de la producción auspiciada no varía mucho entre el drama o el documental.

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Wekufe: El Origen del mal.

Ya sea por falta de postulaciones o preferencias al momento de elegir los proyectos, lo cierto es que históricamente las ficciones y géneros fantásticos no han sido el foco de los programas de financiamiento público.

Felipe Eluti lo tiene claro. Su cinta, Visceral, es lo que quizás podría considerarse una de las cintas más polémicas de los últimos años en Chile.

Una película gore –y que él define como “experimental”– completamente autogestionada, es una apuesta que no tiene nada que envidiarle a otras producciones con mucho más presupuesto encima.

Y ha logrado reconocimiento internacional. Visceral no ha tenido jamás recorrido en salas en Chile, sin embargo goza de bastante popularidad en lugares como México y tiene distribución en países como Canadá, Nueva Zelanda, Australia, Alemania.

Incluso en Estados Unidos, la distribuye la misma compañía a cargo de clásicos de culto como Tetsuo de Kei Fujiwara.

“Tuvo recorrido en festivales pero igual fue gracioso, se generó el eslogan que no quedaba en los festivales porque era muy fuerte.

La película era demasiado dura inclusive para los festivales de género, tiene escenas de sexo, no explícito, pero hay harta connotación sexual. Lo poco y nada que hay, deja a la gente choqueada”.

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“Yo creo que la película no tiene mercado acá. Creo que hay gente que piensa que de alguna forma podría hablar mal de Chile. Así como hay mucho artista, mucho hueón underground.

Por ejemplo Patricio Valladares tiene como siete películas. La última que hizo, trabajó con Robert Englund y aquí en Chile tampoco hay ventana para  él.”

Y no es menor. Valladares es un sujeto que ha volado bajo el radar dentro de los medios masivos, sin embargo a sus 34 años, ya cuenta con seis películas. Toro Loco, Dirty Love o Curriculum son parte de sus apuestas que definitivamente, rompen el molde dentro del panorama general.

Una de ellas, En las afueras de la ciudad, tuvo un remake norteamericano protagonizado nada menos que por Michael Biehn y dirigida por el mismo Patricio.

¿Cómo diablos es que eso no es de conocimiento masivo?

Sin embargo no todos corren con la misma suerte. Cada año, quedan cientos de proyectos sin realizarse por falta de fondos.

Martin Tuta sin ir más lejos tuvo complicaciones al momento de poder terminar Talion. Sin embargo, es optimista:

“Yo creo que lo que pasa que la película es un producto. Y cuando los productores y los directores entendamos que es un producto y juguemos con las reglas de un producto, puede que surja la cosa.

Faltan conversaciones, falta mucho. Yo tengo teorías. Creo que si los productores y directores dejen de competir entre ellos y nos ayudáramos más, si fuéramos un equipo bien, haríamos que todo el cine creciera”.

¿Qué es lo que entonces hace falta? ¿Fondos especializados? ¿Atreverse más? ¿Buscar en el extranjero?

El 2012 revista Capital abordaba este mismo tema; consultaba con gente que generaba productos audiovisuales de calidad como Alberto Gesswein, productor ejecutivo de Los 80, o Eduardo Castro, director de producción de Prófugos de HBO acerca de este paradigma.

Todos concordaban que productos de esta factura y orientados a la ficción, a grandes rasgos, eran una rareza dentro de la industria.

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Además, terminaba cerrando su artículo con una sentencia algo deprimente.

Esperando que en el largo plazo, pudiera haber una oferta de productos más variada y de calidad. Por supuesto, nada de eso se ha cumplido. Ni en televisión, ni mucho menos, en el cine.

Por el momento, todo es incierto, los creadores de obras audiovisuales enmarcadas en el género siguen sin poder definir un patrón de acción y financiamiento para sus ideas.

Pero eso no parece importarles mucho. Al final según Eluti, todo se trata de garra.

“Somos pocos y hay que aperrar en el círculo, aunque pueda ser la wea de David contra Goliat, no queda de otra, hay que seguir con lo que a uno le gusta y darle no más.”

Amén por eso señor.

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Periodista. Fundador de Plan9. Weón fome.
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