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Echémosle un ojo a: Devil May Cry (El único y original)

18 agosto, 2015

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Echémosle un ojo a: Devil May Cry (El único y original)

Después del vejamen lanzado por Crapcom (es un reflejo, Capcom) en 2013, recordé lo genial que era Devil May Cry antes que los quinceañeros atacaran. Hace poco pregunte por ideas para un nuevo artículo, y mi brotha me comentó algo sobre las compilaciones HD.

En vista de eso, se me ocurrió la brillante idea, de revivir las antiguas glorias de inicios de siglo, con este juegazo, que ahora todos pueden jugar gracias al horrible compilado HD que sacó Capcom hace un chillión de años atrás (fue en el 2012).

No voy a hablar del compilado HD, porque nadie se sienta a conversar sobre excremento. Me enfocare en el inicio de la saga, la primera aventura de Dante en su objetivo por verse más cool todos los días.

 

Un poco de historia

Es, el año es 2001. La Play 2 está calentita, recién salida del horno y se requerían juegos para presumir el super poderoso sistema que Sony había creado desde su divorcio con Nintendo (seeeee, un culebrón electrónico nunca es malo).

Bueno, volviendo al tema, en 2001, sale este jueguin de la mano de Hideki Kamiya como director y vigilado por el asiático ojo de Shinji Mikami como productor, que -se supone- en principio sería la cuarta parte de la saga Resident Evil, pero viendo los tintes que había tomado, era mucho mejor hacer otra cosa desde la cosa que se hizo al principio (muy sencillo, con una cosa haces otra, para solucionar otra cosa referente a la primera cosa ¿Quedó claro?).

Así, con toda libertad creativa, el asiático Kamiya le puso pino, y creó un Hack N’ Slash de pucha madre, mezclando mito demoníaco, uso de armas de fuego, espadas, y por supuesto, personajes muy chingones.

Nada que decir, como la cuestión fue tan novedosa, se llevó las palmas, y marcó un antes y un después en el genero de acción, tanto así que le vinieron 3 secuelas, y un reboot, del cuál no hablaremos.

El juego nos narra las peripecias del suave Dante, un cazador de demonios que vive en alguna parte del mundo (nunca dicen donde vive, pero si habla inglés uno puede concluir algún indicio), a quién,  le llegan trabajitos de, bueno cazar demonios. Una profesión bien straight forward.

Resulta que el tío es nada más y nada menos que…. UN HÍBRIDO DE HUMANO/DEMONIO, hijo de una tipa humana, y un demonio llamado Sparda.

Resulta que la tipa no importa tanto, solo fue su mamá (?)  y lo crió por varios años, y Sparda salvó el mundo de una invasión demoníaca, pero que los demonios también aman, y lloran.

you will love me

Entre las pedidas de baño y los clientes mulas, llega una flacucha rubia que se llama Trish (que es igual a la mommy de Dante), a partirle la madre en su propia casa, pa después ofrecerle pega. Un pega que consiste en ir a la Isla Mallet (que queda cerca de la cresta y tangamandapio) y cargarse al demonio mas chingon del infierno que quiere escapar de ese lugar, porque debe ser muy feo vivir ahí.

 

flaca

Tiene menos polígonos que una pantruca.

Con el objetivo más que claro, nos sueltan en la isla Mallet, a resolver puzzles, agarrar a tajos y a balazos a cuanta cosa fea se le ocurre salir del infierno.

El Gameplay

Hack N’ Slash po gente… ¿No les suena?

En caso que no, consiste en un gameplay en tercera persona, con Fixed Camera Angle (es decir, cámara inmóvil según avanzamos, con movimientos predefinidos o limitados) donde vamos corriendo por ahí, pegando a cuanta cosa se nos cruza, porque son todos malos.

Para golpear demonios,  tenemos dos opciones. Puede ser a tajo limpio (armas cuerpo a cuerpo) o disparándoles con variopintas armas de fuego que se usan a la Resident Evil (tienes que apuntar con R1 para usar el arma, sino, no dispara).

Puedes fijar blancos para seguirlos con la cámara y sacar uno que otro movimiento especial. El chiste es que con tus opciones, puedes atacar efectivamente a cada demonio, usando todas tus herramientas para crear combos super lechones, que se miden con una barra que rankea desde la D a la S (usando palabras con esa letra inicial: Dope, Cool, Bravo, Absolute y Stylish) que va subiendo según atacas a enemigos sin repetir la misma técnica dos veces seguidas (el chiste es ir alternando cada movimiento para hacer combos bonitos).

Según como te va con eso, los enemigos dan Orbes Rojas (que es la plata aquí) que se usan para comprar items y nuevas técnicas.

También puedes saltar, para hacer uno que otro plataformeo, y si saltas mientras apuntas, puedes esquivar con rodadas, para evitar ataques. (ojo que si te pegan, el ranking de pelea vuelve a cero).

Pero solo de pegar no se trata, y ahí está la salsa blanca en este plato de tallarines, el juego le lleva varios puzzles a la Resident Evil (pa que se note poco de donde vino el desgraciado) haciendo uno que otro errand, moviendo item x a posición x y cosas así.

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Mientras juegas puedes comprar nuevas técnicas, para que Dante sea mas cabrón, comprar items para ayudarte (recuperar vida, hacerte invencible por un rato, revivir, etc) y echarle un vistazo a tu alrededor muy a la Resid… ya quedo claro ya.

Según avanzamos, sacamos nuevas armas con poderes únicos cada una, que podemos ir cambiando On the go mientras jugamos. De lo que tienes que preocuparte es de tres cosas:

  1. Tu barra de vida: Si se acaba, Game Over, y demonios si que hacen daño acá, así que esquiva como loco, y ataca al momento oportuno.
  2. Tu barra de magia: La magia te permite liberar el poder demoníaco de Dante y volas, activando el Devil Trigger, Dante se convierte en demonio, que recupera la vida perdida, mejora los ataques y los golpes de los enemigos no lo mueven. Es limitada, y puedes mejorarla comprando Orbes Púrpura, que te permiten más tiempo transformado.
  3. Las Orbes Amarillas: Estas son como tus vidas, si pierdes, para reintentar necesitas una orbe amarilla, si se te acaban, tienes que recomenzar desde un savepoint. A lo largo del juego hay varias escondidas, y puedes comprar mas tambien.
devil bitches

La diferencia de éste con sus predecesores es la pinche dificultad, que es muy, muy, muy elevada. Onda en normal, ya te hacen bastante daño, y para qué hablar de lo que viene más arriba.

Este juego tiene la típica lógica de lanzarte miles de cosas al mismo tiempo, y si pierdes es porque apestas (mucho de eso se lo lleva  Platinum Games actualmente).

En cuanto a niveles, son variados, van desde Easy (el daño es moderado, y disparas automáticamente, sin apuntar ni machacar el botón), Normal (pretty standard, hay que disparar y apuntar manualmente, y el daño es grande), Hard (El daño es muuuucho, y el set de enemigos cambia), y Dante Must Die (el daño es exagerado, los set de enemigos son atroces, e incluso hay peleas con tiempo limitado, que si el tiempo se acaba, PUM, muerto.)

Los niveles son misiones, con un objetivo principal claro, pero a veces conlleva a hacer varias otras cosas. Una vez cumplido el objetivo principal (llega a tal lugar, usa tal ítem para tal cosa, etc) se acaba la misión y nos evaluaban según desempeño, con rankings de la D a la S. Según eso, sacamos dinero extra para buffear más al choro Dante. De repente, habían intermisiones, que eran transiciones de lugar de un punto x al punto y, que no eran misiones como tal, pero debíamos hacerlas para comenzar la siguiente. No son tantas, pero le quita al juego cierta linealidad (esa palabra existe?).

Es bastante elemental, con cosas muy al grano, pero cada detalle es poderoso, extendiendo al gameplay bastante y dejándote pidiendo por más.

En lo visual

Devil May Cry es un deleite al ojo. Para sus años tempranos los gráficos no eran tan orgasmicos, pero supieron hacer que cumpliera con un apartado visual potente.

El juego tiene una apariencia sombría y oscura, con paisajes tenebrosos, arquitecturas masivas, sacadas del manual del castillo gótico clásico, y parajes demoníacos con pinta de vísceras de algún animalejo loco.

Escenarios hay varios: Castillos, catedrales, cuevas, barcos hundidos, mundos paralelos, y hasta el mismo infierno, todos con una atmósfera oscura y cautivante, que no te dejará indiferente.

Los enemigos le hacen honor al nombre demonio, con apariencias imponentes y macabras. Le lleva Marionetas malditas, Perros hechos de sombra, Moscas gigantes, Reapers, Elementales de rayo, Monos (si, monos, primates) deformes, etc… los jefes son como todo lo anterior, pero multiplicado por 10.000.000, trayendo en el paquete a arañas gigantes hechas de lava, pájaros con muchas caras que lanzan rayos, un Over the top caballero infernal, una porquería hecha de petróleo con forma de tren, y al rey del infierno en persona.

 

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Y es el primer jefe recién…

Los diseños de cada arma están bien currados, con detalles únicos en caso de las armas cuerpo a cuerpo, y en el caso de las pistolas, todas bien diseñadas y con munición infinita.

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Lanza granadas infinito, pero que detalle…

Lo mejor de todo, es cuando equipas nuevas armas en el menú, te muestran cómo dispara el arma al equiparla, como para que sepas que le pasara al próximo idiota que se te cruce.

También, a veces cuando mueres, y un enemigo te hace un ataque determinado, el juego te muestra de manera muy gráfica el porvenir de Dante después de semejante golpazo, dejándote bien claro que moriste.

En resumen, el juego es bien Badass gráficamente, y te lo hace saber a cada minuto, sin ser pretencioso.

Música:

Es rara, pero gusta.

Es una mezcla de varios géneros. Le lleva rock, electrónica, y música clásica gótica, con clavicordios, órganos y esas cosas, que van saliendo según contexto.

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Por ejemplo, en las exploraciones, la musica es mas bien ominosa, como que crea ambiente nada más, hay partes que ni tienen música, como para añadirle algo de drama o tensión, y solo hay sonidos exteriores. Cuando saltan peleas con demonios, la cosa se pone movida, y nos saluda una mezcla de todos los estilos mencionados, como para cabecear mientras pateamos traseros. Y los temas de jefes, uno para cada uno, engloba la lucha con el hype perfecto, creando una sensación de tensión que es incomparable.

Típico tambien esta el tema mamón, pa que no olvides la moraleja de la cuestión (el que no coje se deja). Típico sale al final, con final feliz, pa descansar de tanta badasseria y cerrar con un lindo brochecito de oro.

Como dicen por ahí, es un manjar para el oído.

Extras, DLC’s y esas cosas:

De DLC ni hablar. Acá no existía eso, y claro que eran buenos tiempos (excepto cuando el mismo juego salia como 30 veces con una que otra revisión… te miro a ti Guilty Gear…) así que no es tema.

En cuanto a extras, no eran la gran cosa, recién en el compilado HD, le agregaron una galería de imágenes por juego, que se desbloquean según pasamos la aventura, pero en el original no había nada de eso.

Cuando terminamos el juego, desbloqueamos la siguiente dificultad, y podríamos continuarla con todo lo que habíamos sacado en el nivel anterior. Cuando pasábamos todos los niveles, desbloqueamos otro personaje, llamado Legendary Dark Knight (que no es otro que Sparda) para jugar los mismos niveles que Dante.

spardandy
“Ten times more awesome than my son…”

Como un extra activo, que se da mientras jugamos, entre cada misión hay “Misiones Secretas”, con objetivos únicos entre sí, una vez completadas, sacábamos algun item o ganábamos dinerillo extra (por lo general se sacaban mejoras de vida).

En fin. El extra del juego es el desafío en sí mismo, ser capaz de completarlo de pies a cabeza en todos los niveles, tragarse la frustración para soportar cada nivel, ese es el mejor extra que un juego de este tipo te puede ofrecer.

Apreciación Personal:

Me gusta Devil May Cry.  Logró un antes y un después en mi vida, y me presentó un mundo de volas muy cool que me marcaron como individuo, y no es chiste, tanto creativamente, como la experiencia de juego en sí, me abrieron la mente demasiado.

Los personajes son todos bien cool, los jefes son cool, la música es cool, la gráfica es cool, en fin, el juego juega a eso constantemente, a ser badass, etc.

La trama es fácil de seguir, sin un revoltijo de historia, va bastante al grano, algunas cosas son predecibles, medias cursi, o cliché, pero en general no te deja mal sabor de boca.

Es un juego de acción, de esos que programan al borde de la silla, porque hasta el código es trepidante. Cada batalla es un desafío, cada jefe es una experiencia que te prueba pero a fondo. Conquistar a este bebé te deja con la frente bien en alto, tanto por lo que aprendes para seguir jugándolo, como lo que te deja como experiencia a nivel estético.

Si están con ánimo de jugar algo difícil de verdad, que pruebe tus habilidades y no te cague con weas mulas (a lo Dark Souls), este niño malo del play 2 es tu opción por excelencia, y sobre todo si quieres pasar el trago amargo del reboot, bienvenido sea volver a las raíces del papá de Bayonetta.

Así con Devil May Cry, un juegazo del Play2, que ahora está a tu alcance para el Play 3, a precio de huevo. No lo dejes pasar.

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